Hoy se celebra el sepelio de Antonio Guerra León, un lagunero de pro, cofundador de la Cofradía de la Unción y Mortaja de Cristo y creador del famoso ron miel canario. Por Julio Torres Santos

En primer plano, el inmenso salón de teja francesa de la COCAL en la lagunera calle de La Cordera, desde la torre de la Concepción (principios del siglo XX).

Antonio Guerra León fue un lagunero de pro, cofundador de la Cofradía de la Unción y Mortaja de Cristo, Los Santos Varones y la Magdalena, de la que fue Cofrade Mayor en del año 1959.

Hablando con Antonio, un conversador incansable, en Casa de Pepe «El Gago», me contó la historia del ron miel de la COCAL. En el muy lagunero callejón de La Cordera, frente a Casa Ambrosio, para los amantes de la vieja cocina lagunera, estaba la COCAL.

Casa Ambrosio fue la «oficina» displicente de los camioneros de la parada existente durante muchísimos años en esa lagunera calle, justo delante de donde se destilaba el Ron COCAL; por entonces se trataba de un largo salón cubierto de teja francesa y con una hermosa huerta en la parte trasera. Este hermoso y antiguo salón vería nacer el famoso «ron miel» de la mano de Antonio Guerra León, que por aquella época era el encargado general de la destilería y cliente de Casa Ambrosio, donde el experimento hizo sus pruebas de campo.

Más tarde, ya comenzando los años setenta, se derribaría el impresionante salón y se construirían los edificios actuales. Antonio Guerra, quiero recordar, estaba por aquella época relacionado con el Baloncesto, y, cosas de la vida, yo de Cofrade Mayor de la Unción y Mortaja de Cristo, Los Santos Varones y la Magdalena.

Ya en los noventa, Antonio colaboraba con Canal 7, para más tarde aportar varias publicaciones de gran intéres para la vida de la Ciudad. Hoy me llevé una sorpresa cuando me enteré que Antonio Guerra nos había dejado. Nos dejó, el conversador, nos dejó el cofrade fundador… Nos dejó un amigo. R.I.P

Para que quede en la historia lagunera, les ubico el lugar de nacimiento del ron miel de COCAL, que hoy queda huérfano. Cuenta mi apreciado amigo Carlos García en su libro «Las antiguas calles de La Laguna» que: «saliendo de la ciudad se prolonga, por un lado, la calle del Adelantado, nombre que como marca la tradición recuerda los solares que utilizó Fernández de Lugo para construir su primera vivienda, y por el otro, la calle que lleva el nombre de Marqués de Celada, llamada con anterioridad la empedrada, conformando entre ambas el camino que sale de la ciudad y lleva a Tacoronte. Por esta misma razón también se le denomina «calle que sale de la Concepción al camino», encontrando incluso otra referencia a la misma con la denominación de «calle de San Benito», y que parece tratarse de la misma vía. Entrecruzan a ambas el callejón de San José, y más arriba la calle de La Cordera, que probablemente tuvo también el nombre de calle de La Encantada. Aunque no olvidemos la presencia de una vecina con el nombre de Isabel Cordera, presente ya en la ciudad en 1592″. En este callejón tan antiguo como la ciudad nació el ron miel.

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