Fotos y poemas laguneros. Herido de traiciones… Manuel Verdugo Bartlett (1878-1951)

portales del cristo

Yo marchaba en silencio, cabizbajo y errante
por ocultas veredas del monte solitario
a la luz melancólica de la tarde expirante,
y el azar me condujo al umbral de un santuario.

Herido de traiciones contemplé, interrogante,
bajo el lívido cielo -semejaba un sudario-,
la cruz humilde, tosca, que incita al caminante
a soñar con el drama terrible del Calvario.

Y pensé con angustia ante el santo madero:
si tuvo que cumplirse la magna profecía,
, la redención del mundo; si el divino Cordero

debió ser inmolado; si todo estaba escrito,
¿por qué culpo a Pilatos su infame cobardía?,
¿por qué desprecio a judas, el traidor, el maldito?

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