Fotos y Poemas a las fiestas de agosto (XVIII)

Bajamar
¡Oué plácidas y alegres,
cuan seductoras,
viendo el mar y barquillas
paso las horas!
Cuando el astro rojizo
se hunde en los mares,
y enseña el firmamento
sus luminares,
en el banco de tosca
mamposteria
que está junto a la puerta
de la alquería,
entre dulces coloquios
y amena calma,
con mi esposa y con ambos
hijos del alma,
¡qué plácidas, alegres,
y halagadoras,
a la luz de los astros
paso las horas!
La luna amarillenta,
que lenta asoma,
entre pardos celajes
tras de la loma;
el ladrido lejano
del ronco perro,
que repiten medrosos
barranco y cerro;
el pájaro nocturno
que vuela errante
cortáis ligeras;
luminares y olas,
blandos rumores,
esencias desprendidas
de los alcores;
balsámicos perfumes
de los mariscos,
voces que repercuten
los altos riscos,
si vejez a mi vida
reserva el cielo,
gozar vuestros encantos
tan solo anhelo.
Y vengan a la postre
males prolijos,
¡contigo! amada esposa,
y ellos mis hijos.
