Fotos, poemas y coplas a La Laguna en junio (y V)

Adiós a junio
Se despide junio con paso lento,
como quien deja encendida una ventana
para que el verano entre sin hacer ruido
y llene de luz los caminos y las plazas.
Se marchan sus tardes interminables,
el aroma de las primeras hogueras,
las romerías que vistieron de fiesta los pueblos,
y el eco lejano de campanas y parrandas.
Quedan atrás las rosas de los patios,
los trigales dorados por el viento,
las noches donde la luna parecía
guardar secretos sobre el mar en calma.
Junio se va, pero no desaparece;
permanece en la memoria de quienes supieron
detener un instante el reloj de la vida
para contemplar un atardecer compartido.
Llega julio con promesas nuevas,
con calles engalanadas, música y esperanza,
con fiestas que abrazan la tradición
y el bullicio alegre de los encuentros.
Gracias, junio, por tus días generosos,
por enseñarnos que cada estación
es un capítulo distinto del mismo libro
que escribimos con los recuerdos.
Y mientras el calendario cambia de página,
el corazón guarda una certeza sencilla:
ningún mes se pierde del todo
cuando ha dejado en nosotros un motivo para sonreír.
