La Laguna en diciembre: Tradiciones Navideñas (VIII)

Cabalga 1968
A cualquier hora de la tarde del día 5 de enero, se observaban a grupos de jóvenes y mayores ataviados con gorros, chalecos y pantalones bombachos, músicos, majoret y voluntarios, cantando y libando en casa “El Puntero” un bar disimulado y céntrico, y muy próximo a la Casa Sindical en la calle La Carrera, también otro punto de encuentro fue Casa Antonino en la plaza del Cristo, punto de partida de la Gran Cabalgata. El día anterior a Reyes, cuando salía la Cabalgata de la Ilusión acompañada de bandas de música, cornetas y tambores, de la Policía Municipal, para hacer la visita de cortesía que SS.MM. debían cumplimentar al Alcalde de La Laguna. La autoridad como no podía ser de otra manera, invitaba a SS.MM a una copita de vino que, con toda seguridad, no era “vino peleón”.
A la finalización del acto, la cabalgata de la ilusión continuaba de nuevo buscando la calle de La Carrera para llegar hasta la Concepción y desde allí hasta la calle de Las Carretas, Marques de Celada, plaza del Dr. Olivera – Herradores, San Juan, Plaza de La Catedral., al llegar al Belén instalado en la plaza SS.MM. dejaban regalos y oraciones al Niño, y regresaban al Cristo por la calle del Agua.
Por aquellos tiempos tal como se ha comentado anteriormente era muy frecuente los días de lluvias, y no por salir la cabalgata dejaba de llover. Cuando esto ocurría y se suspendía, el séquito de SS.MM. acudía en vehículos para el cumplimiento al Asilo y Hospital. Seguidamente partían a la Catedral a adorar al “Niño”, y directamente para el brindis de la pensión Soria, donde Miguel, servia los churros de pescado, la ensaladilla, la tortilla española, el queso amarillo cortado en dados y con una cereza clavada con un palillo, en las largas mesas del salón principal ya estaban dispuesta las botella de vino del “sipa” tapadas con una servilleta de papel, las cervezas, las Pepsi-Colas y el Orange Crush “de naranja”.
