Fotos, coplas y villancicos de España (lX)
Villancicos extremeños: He aquí una pequeña muestra de esos villancicos perdidos, o no tan perdidos en el recuerdo.
Durante el Renacimiento prosperó el villancico profano, que desde España se extendería, tras el descubrimiento de América, por todo el nuevo continente, despuntando el s. XVIII la Iglesia consideró que este tipo de cantos tan festivos no encajaban con los asuntos religiosos, por lo que intentó erradicarlos a golpe de sanción. Pero, tal vez porque no se puede luchar a contracorriente de lo que el tiempo y las raíces convierten en tradición popular, tal vez porque muchos clérigos, frailes y monjas -entre los que cabe citar a Fray Iñigo de Medonza, Santa Teresa de Jesús o a San Juan de la Cruz- se habían dedicado a componer villancicos en especial para la Navidad, las autoridades eclesiásticas acabarían decidiendo, avanzado el s. XVIII, que estarían exentos de castigo los cánticos populares que acompañaran a las festividades de Navidad y de Corpus Christi. El gusto por los villancicos alcanzó en este siglo una dimensión tan extraordinaria que las catedrales ricas imprimían los textos que repartían a los fieles la noche de Navidad en bandejas de plata servidas por monaguillos vistosamente ataviados. Las iglesias que distribuían los textos con anterioridad exigían que éstos debían mantenerse en secreto, en algunos casos bajo pena de excomunión. Y es que durante el Siglo de Oro el villancico alcanza su plenitud en España, de la mano de Lope de Vega. Populares y aceptados, los villancicos se acompañaban de palmas y de instrumentos como la zambomba y la pandereta. Recuperamos aquí dos estrofas pertenecientes a dos villancicos emanados de la genialidad de Lope de Vega. La primera referida a la búsqueda infructuosa de albergue de San José y la Virgen:
Una Virgen y un Cordero
hoy sin albergue se ven
porque no quiso Belén
más que abrigar al dinero.
Y la segunda a la Adoracón de los Magos de Oriente:
Reyes que venís por ellas
no busqueís estrellas ya
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.
