Fiestas de verano: el primer folleto turístico de La Laguna, Bajamar y Punta del Hidalgo

En 1970 se imprimió el primer folleto turístico dedicado conjuntamente a La Laguna, Bajamar y Punta del Hidalgo. Salió de los talleres de la Litografía Romero y contó con el patrocinio del Ministerio de Información y Turismo
Una de sus peculiaridades era su marcado carácter internacional. Además del español, los textos aparecían traducidos, por este orden, al francés, alemán e inglés, reflejo de la creciente importancia que comenzaba a adquirir el turismo extranjero en Tenerife.
Más de medio siglo después, aquel folleto constituye un interesante testimonio de la promoción turística de la época. Sus páginas combinaban la historia y el patrimonio monumental de La Laguna con los atractivos naturales y las nuevas instalaciones turísticas de Bajamar y Punta del Hidalgo.
A continuación reproducimos su contenido, conservando el estilo y las expresiones propias de aquellos años, aunque corrigiendo algunas erratas ortográficas y tipográficas para facilitar su lectura.
La Laguna
Fundada en 1496 por el conquistador Alonso Fernández de Lugo, fue la primera capital que tuvo la isla. Ciudad singular, exacta, de calles bien trazadas, con sus templos, pinturas, retablos, imágenes y tesoros sacros de gran interés para el visitante.
La Laguna, sede universitaria y capital de la Diócesis
La Laguna es sede universitaria y capital de la Diócesis Nivariense. Su Catedral, antigua parroquia de Los Remedios, comenzó a construirse en 1515. En 1905 se iniciaron las obras para su actual edificación. Fachada neoclásica. Exposición permanente de su tesoro sacro. De gran interés, una Virgen de la Luz del siglo XVI y cuadros flamencos de la misma época.
La Universidad, cuatro facultades y diversas secciones. Complejo polideportivo. Parajes de indescriptible belleza en torno al campo de golf y pistas de tiro.
Las fiestas de La Laguna, famosas en todo el Archipiélago. Romerías, las artísticas alfombras de flores naturales en el Corpus y los festejos renombrados de septiembre en torno al milagroso y bellísimo Cristo de La Laguna.

Bajamar
Comprendido en el término municipal de La Laguna, Bajamar es centro turístico de importancia. Piscinas naturales, playas, modernos y confortables hoteles. Es una zona costera de aguas tranquilas y ricas en pesca.
Temperatura ideal y estable durante todo el año. Las más bellas puestas de sol. Centros hoteleros estratégicamente situados. Las más variadas especies de marisco. Las amplias terrazas de los hoteles y las zonas verdes de las modernas urbanizaciones. El turismo de todo el mundo se da cita en Bajamar.
Arropadas y tranquilas calas naturales en todo el litoral. La naturaleza y el confort se dan la mano.
Punta del Hidalgo
Bajamar y Punta del Hidalgo, separados por un kilómetro de carretera y por la playa de El Arenal, comparten el progreso turístico. Sin haber perdido su viejo carácter de pueblo pesquero y agrícola, La Punta cuenta igualmente con instalaciones hoteleras de primer orden.
La perfecta arquitectura orgánica y rural de los blancos caseríos contrasta con las grandes moles de modernísimos hoteles.
Una mirada al turismo de los años setenta
Leído desde la actualidad, el lenguaje del folleto resulta especialmente evocador. Expresiones como «el turismo de todo el mundo se da cita en Bajamar» o «la naturaleza y el confort se dan la mano» resumen una determinada manera de entender y promocionar el turismo en los comienzos de la década de 1970.
También resulta significativa la descripción de Punta del Hidalgo, donde se contrapone la arquitectura tradicional de los «blancos caseríos» con las «grandes moles de modernísimos hoteles». En aquel momento, estas nuevas construcciones eran presentadas como símbolos de progreso y modernidad, al tiempo que se destacaba la conservación del carácter pesquero y agrícola de la localidad.
El folleto permite así asomarse a una época en la que la costa lagunera comenzaba a consolidarse como destino turístico y en la que Bajamar y Punta del Hidalgo eran promocionados por sus piscinas y calas naturales, su clima, sus establecimientos hoteleros, su gastronomía y su paisaje.
Más de medio siglo después, aquel modesto impreso de la Litografía Romero ha adquirido un valor que probablemente sus autores no imaginaron. Además de pieza de promoción turística, es hoy un pequeño documento histórico: una fotografía escrita de cómo La Laguna, Bajamar y Punta del Hidalgo se mostraban al visitante en los comienzos de una nueva etapa para el turismo del municipio.
