Es tiempo de Navidad: Memoria de las tradiciones y costumbres laguneras (VI). Por Julio Torres Santos

Vicente González-Álvarez y Falcón, «Maestro Vicente». Foto composición Julio Torres.
«Nacimientos» laguneros (III)
Por lo que respecta a los nacimientos domésticos, la primera referencia la hallamos en el escritor lagunero Rafael Arocha y Gillama, que rememora los nacimientos de las últimas décadas del siglo XIX, cuando las casas particulares permanecían abiertas durante los días de Navidad y Año Nuevo para las visitas del público. Recuerda dos: El de Benjamín Renshaw, en la calle de San Agustín, y el de Lorenzo Rojas, en la calle del Laurel, hoy de Anchieta. Pero el que aún se conserva es el de «Maestro Vicente».
A mediados del siglo XIX y principios del XX se sitúa el belén de Vicente González-Álvarez y Falcón, «Maestro Vicente». Inició la fábrica de este belén el magnífico carpintero y ebanista Isaac González Falcón, continuando su hijo.
Las más de doscientas figuras a diferentes escalas, la infinidad de elementos arquitectónicos, los enseres domésticos, animales y artilugios que componen este Nacimiento fueron talladas a mano en madera y son irrepetibles. No podían faltar las lecheras, las pasteleras, las pescaderas, las parrandas con sus timples, parejas con las indumentarias tradicionales o conversaciones en torno a un pozo. Las figuras de madera articulada representan los más diversos oficios: un carpintero serrando, un labrador cavando, etc. También son móviles la noria, el molino o la era, así como escenas costumbristas canarias: la danza de cintas, la ruleta, el molino de gofio o el cuerpo de baile de la parranda. El Museo de Historia y Antropología se ha encargado de exponer este complejo Nacimiento.
