El Santa Claus o Papá Noel (II). Por Carlos García

Años después, en 1.823, era tal su popularidad que un poema titulado “Una visita de San Nicolás”, más conocida como “La noche antes de Navidad”, publicado en el periódico “The Sentinel”, encontró una gran acogida y contribuyó a evolucionar los rasgos típicos de aquel. El poema lo escribió un profesor de teología, Clement Moore, y en él aparecía San Nicolás en un trineo tirado por renos y adornados de campanillas, con una estatura baja y constitución rechoncha, adquiriendo una figura parecida a los gnomos, desplazando la llegada del personaje del 6 de diciembre típico a la tradición holandesa al 25 de Diciembre, lo que influyó en el traslado de la fiesta de los regalos al día de Navidad.
En 1.863 un inmigrante alemán establecido en Nueva York, llamado Thomas Nast, publicó en el periódico Harper´s Weekly su primer dibujo de Santa Claus, cuya imagen había variado, representándolo como un gnomo entrando por una chimenea, modificando su imagen hasta representarlo, años después, con una gran barriga y ataviado con un ancho cinturón, y, cuando los colores entraron en la industria de reproducción periodística, lo atavió con un gran abrigo de color rojo intenso.
No sabemos si fue el primero en hacerlo o el impresor de la ciudad de Boston, Louis Prang, quien ya en 1.886 publica postales navideñas en las que aparecía Santa Claus vestido de color rojo y lo hace residir en el polo norte.
El final del siglo XIX fue definitivo para la difusión y consolidación del personaje cuando pierde todo su carácter religioso y se convierte en un elemento cultural que aceptan todos los sectores y creencias, dejando de relacionarlos con los holandeses y ser aceptado por los niños norteamericanos como su patrón, realizando entonces un retorno hacia Europa donde aparecen y se reivindican los personajes de Papá Noel francés, o el Father Christmas británico, que adoptan el físico e imagen típicos, aunque no vestido de rojo sino de blanco con vivos dorados.
