El Otoño es el momento ideal para hacer mermeladas para el invierno
Durante varias semanas publicaremos recetas de mermeladas, pasteles de manzana reineta y calabaza para más tarde, como es tradicional empatar con las castañas y el vino nuevo.
Tradicionalmente nuestras abuelas hacían ricas mermeladas caseras, pasteles y todo tipo de dulces usando como base las manzanas reinetas.
Según diversas opiniones, la historia de la manzana reineta y su introducción en España está vinculada, al igual que la viña y el castaño a la colonización romana. Otros opinan que fueron las órdenes religiosas las que contribuyeron a su introducción, especialmente a lo largo de los siglos XII, XIII y XIV junto a las peregrinaciones jacobeas, siendo múltiples las citas y referencias de visitantes y peregrinos durante estos siglos. O quizás fueran los miembros de la extraña y enigmática Orden Militar del Temple, asentada entre los años 1178 y 1312.
Si bien la manzana reineta no llegó con los conquistadores, si no que en Tenerife se introdujo a principios del pasado siglo XX, no siendo valorada por sus características y propiedades hasta algún tiempo después, lo que provocó que esta variedad de fruto no se aprovechara totalmente y, en ocasiones, se convirtiera en complicada su comercialización, hecho que ayudó a desarrollar la imaginación para conservarla y consumirlas durante el invierno.
Mermelada de manzanas reinetas
Pasos para la Mermelada de Manzana:
Paso 1: Lavar las manzanas y cortar en trozos sin pelar. Cubrir con agua en un cazo y calentar a fuego medio tapado, hasta que se ablandecen los trozos de manzanas
Paso 2: Pasar la mezcla de manzanas por un colador para quitar el líquido que sobra, y devolver la mezcla al cazo.
Paso 3: Añadir 350g de azúcar por cada 450g de pulpo de manzana. Añadir la canela y la nuez moscada. Calentar poco a poco, removiendo poco a poco hasta que se funda el azúcar. Una vez fundido el azúcar, hervir hasta que tenga una consistencia espesa y cremosa.
Paso 4: Guardar en botes de cristal y sellar.

