El OAD condena enérgicamente cualquier tipo de violencia vinculada al deporte

Agustín Hernández informa de que se ha pedido informes sobre los hechos ocurridos el pasado fin de semana en el anexo al Francisco Peraza
El Organismo Autónomo de Deportes (OAD) de La Laguna condena «de manera enérgica» cualquier tipo de violencia vinculada al deporte y «está recabando los informes pertinentes respecto al lamentable incidente ocurrido el pasado fin de semana en el anexo al Francisco Peraza», según ha informado el concejal de Deportes de La Laguna, Agustín Hernández.
Los hechos a los que hace referencia el edil se trata de una pelea entre dos padres de los jóvenes que disputaban en ese momento un partido de fútbol en la citada instalación. «Estos hechos», ha dicho Hernández, «están perseguidos no sólo por la ley estatal contra la violencia en el deporte, sino que son constitutivos de falta de acuerdo al reglamento de uso de instalaciones deportivas de La Laguna».
«Se trata de una acción que es contraria a la filosofía aplicada por este OAD», ha continuado Hernández, «que en proyectos pasados y de futuro ha promovido la convivencia entre la comunidad educativa y valores como el del respeto al rival y al deportista»
Por todo ello el OAD está recabando los informes pertinentes a los clubes, al árbitro del encuentro y al responsable de la instalación, para abrir expediente que tal y como recoge el reglamento de uso de las instalaciones deportivas. En su artículo 16 cita como obligación de los usuarios «utilizar las instalaciones deportivas municipales con actitud positiva y deportiva, evitando posibles desperfectos y daños en las instalaciones o riesgos a la salud y derechos de otros usuarios, así como guardar el debido respeto hacia los demás usuarios, espectadores y personal de la instalación».
En su régimen sancionar, el reglamento establece este tipo de hechos como una infracción grave «el mal trato de palabra u obra a otros usuarios, espectadores, profesorado, técnicos, jueces o empleados de la instalación» conllevando una sanción que puede llegar a seis meses de expulsión de la instalación y multa de hasta 1.500 euros, si la gravedad del mismo lo hiciera
