El nuevo servicio de socorrismo de la costa realizó más de 700 actuaciones durante los meses de junio y julio, señala Javier Abreu
Las principales actuaciones corresponden a alertas realizadas a bañistas por estar en situación de riesgo para su salud, a medidas sanitarias por heridas y contusiones y a intervenciones por picaduras de medusas
El nuevo servicio de socorrismo de la costa lagunera, a cargo de la empresa Rescatadores S.L., realizó durante el mes de julio más de 700 actuaciones, en su mayoría relativas a alertas efectuadas a bañistas por encontrarse en situación de riesgo para su salud, a medidas sanitarias por heridas y contusiones y a intervenciones por picaduras de medusas.
El primer teniente de alcalde y responsable de Servicios Municipales, Javier Abreu, ha agradecido “al personal de vigilancia su concienzuda labor para velar por la seguridad de los bañistas, así como su dedicación por mantener las instalaciones de baño en las mejores condiciones posibles”.
Transcurridos dos meses desde que Rescatadores se hizo cargo del servicio de socorrismo de las zonas de baño del municipio, el primer informe emitido arroja un total de 712 intervenciones por parte de los vigilantes, ya sean “actuaciones cotidianas o actuaciones sanitarias”, como ellos mismos las denominan en su recuento.
Dentro de las labores cotidianas de los socorristas acuáticos, las actuaciones más remarcables por su peculiaridad o trascendencia han sido traslados al hospital (8), rescates acuáticos (11), oxigenoterapia (3) y otras medidas (4). Además, se realizan acciones preventivas, encaminadas a evitar una actuación posterior.
Así, se localizaron cuatro menores extraviados, se realizaron 299 avisos a bañistas por encontrarse en situación de riesgo para su salud, se efectuaron ocho avisos a embarcaciones muy cercanas a la zona de baño, 35 alertas por presencia de mascotas en la playa, 52 avisos a pescadores y dos por venta ambulante.
En cuanto a las actuaciones sanitarias, destacan las 99 intervenciones por heridas o las 63 por picaduras de medusas, las más frecuentes. También se registraron 33 contusiones leves, 15 curas por algas urticantes, anémonas o hidrozoos y 11 personas afectadas por púas de erizos.
En menor medida se dieron fracturas, luxaciones o esguinces, pues solo se dieron cinco casos aislados. Asimismo, se produjeron siete desmayos o lipotimias por diferentes causas, nueve cefaleas y nueve casos de alergias y otras picaduras.
Casos como principios de asfixia por inmersión (1), hemorragias nasales (4) o quemaduras por insolación (1) apenas tuvieron presencia durante estos meses.
Nuevo servicio de socorrismo
Con este nuevo servicio de socorrismo se han instalado una serie de mejoras en cuestión de medios materiales, ya que los socorristas dispondrán de cuatro nuevas sillas anfibias para el baño de personas con movilidad reducida, dos en Bajamar y dos en Punta del Hidalgo; y una ambulancia fija en horario de mañana y tarde durante el verano.
Javier Abreu ha señalado asimismo que “ahora tendremos presencia de socorristas durante la Semana Santa y desde esta hasta julio durante todos los fines de semana, por lo que la seguridad de las playas y piscinas en momentos de máxima ocupación estará totalmente garantizada”.
Así, en Bajamar se ha establecido un dispositivo de tres socorristas permanentes durante el verano (junio, julio, agosto y septiembre), de 10.30 a 20 horas, y de dos socorristas durante el invierno, de 11 a 18 horas.
En Punta del Hidalgo habrá el mismo número de socorristas que en Bajamar y en invierno se mantendrá el mismo dispositivo de dos vigilantes permanentes.
En el caso de Jóver y La Barranquera, Servicios Municipales se ha habilitado un socorrista en Semana Santa y los fines de semana desde entonces hasta el mes de julio, en horario de 10 a 18 horas, y un vigilante durante julio, agosto y septiembre de 10.30 a 20 horas.
Entre el material del que disponen los socorristas de Rescatadores, se encuentra una moto de agua, una furgoneta para el transporte, cuatro sillas anfibias, ocho chalecos salvavidas, dos desfibriladores, ocho juegos de banderas completos y, sobretodo, una ambulancia totalmente equipada con un conductor y un técnico especializado; a lo que hay que añadir el material fungible propio de las labores de socorrismo.

