El Mercado Municipal de La Laguna con recetas para celebrar «La Noche en Blanco»: Ternera a la cazuela con vino tinto: un clásico que nunca falla

En los hogares canarios, los guisos siguen ocupando un lugar privilegiado cuando bajan las temperaturas o simplemente apetece un plato reconfortante. Entre ellos, la ternera a la cazuela con vino tinto destaca como una receta tradicional, sencilla y cargada de sabor, perfecta tanto para el día a día como para una comida especial en familia.
La preparación no exige grandes complicaciones, aunque sí paciencia: el secreto está en dejar que la carne se cocine lentamente hasta quedar tierna y jugosa, impregnada del aroma del vino y las verduras.
Ingredientes para cuatro personas
800 g de carne de ternera para guiso (morcillo o aguja), troceada
1 cebolla grande picada
2 zanahorias en rodajas
3 dientes de ajo picados
1 pimiento rojo (opcional)
250 ml de vino tinto
300–400 ml de caldo de carne
2 cucharadas de tomate concentrado o 150 g de tomate triturado
1 hoja de laurel
Tomillo o romero
Harina, aceite de oliva, sal y pimienta
Manos a la obra
Para comenzar, se salpimentan los trozos de ternera, se pasan ligeramente por harina y se doran en una cazuela con aceite caliente. Una vez sellados, se retiran y se reserva la carne.
En ese mismo recipiente, se sofritan la cebolla, las zanahorias, el pimiento y el ajo durante unos minutos, hasta que las verduras estén tiernas. A continuación, se incorpora el vino tinto y se deja reducir para eliminar el alcohol.
La carne vuelve a la cazuela junto con el tomate, el laurel y las hierbas aromáticas. Se cubre todo con caldo y se cocina a fuego lento entre hora y media y dos horas, hasta lograr una textura suave y melosa. Antes de servir, se rectifica de sal y, si se desea, se deja destapado unos minutos para espesar la salsa.
Para disfrutarlo aún más
Este guiso combina especialmente bien con papas sancochadas, puré de papas o arroz blanco. Algunos cocineros de la isla recomiendan añadir un toque de pimentón o utilizar vinos de la comarca Tacoronte-Acentejo, aportando un matiz local muy apreciado.
Un plato de los de siempre, ideal para volver a la mesa familiar y disfrutar del sabor pausado de la cocina casera.
