El Mercado Municipal de La Laguna con la cocina de otoño: Huevos rotos con níscalos
No hay nada más glorioso que unos huevos con papas fritas, y si le damos una vuelta de tuerca a esta simple receta, sólo un poco, podemos preparar este plato de rechupete. Un sencillo plato reconvertido a un plato gourmet: huevos rotos con sabor a otoño y a níscalos.
Los níscalos pertenecen a uno de los géneros más apreciados y conocidos de hongos y destacan por su versatilidad en la cocina
Ingredientes:
1 k de papas
8 huevos
300 gr de níscalos de temporada
1 cebolla blanca y dulce
Aceite de oliva virgen extra (para freír las papas y pasar los huevos)
Sal fina (al gusto)
Manos a la Obra
Pelamos las papas, las lavamos en agua fría y las cortamos en rodajas de medio centímetro, es decir, papas panaderas. También las podemos cortar en tiras, el resultado es similar pero menos vistoso a la hora de presentar el plato. Secamos las papas con papel absorbente de cocina y reservamos.
Ponemos una sartén bien grande al fuego con el aceite de oliva virgen extra. Calentamos el aceite, echamos un pedazo de papa y cuando salgan burbujas añadimos el resto. Freímos a fuego medio durante unos 12-15 minutos aproximadamente. Es importante que no queden muy crujientes pero tampoco guisadas, tienen que ir pinchando para saber cuando están en ese punto medio.
Retiramos las papas con una espumadera y las escurrimos bien. Salamos y reservamos en una fuente. Retiramos el aceite de la sartén.
Limpiamos muy bien los níscalos, los lavamos para quitar la tierra y restos vegetales que puedan traer. Los secamos con un poco con papel absorbente y laminamos. Los echamos a la sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y salteamos con una pizca de sal. Retiramos a un plato escurriendo muy bien todo el aceite y los jugos que hayan soltado en la sartén.
Para esta receta hemos empleado cebollas dulces. Pelamos la cebolla y la cortamos en rodajas muy finas. En la misma sartén que hemos utilizado para saltear las setas añadimos toda la cebolla y cocinamos a fuego medio. Cuando veamos que empieza a soltar agua subimos un poco la temperatura para que se dore. Bajamos el fuego y salamos, removemos con una cuchara de madera durante unos 5 minutos hasta que coge un poquito de color caramelo que será el aviso para retirarla a un plato.
El punto clave de la receta está en los huevos. Echamos a la misma sartén 1 cucharada de aceite de las papas y freímos los huevos sin que terminen de cuajarse, no deben quedar muy hechos (la yema debe estar líquida). Añadimos a la sartén la cebolla y papas y rompemos los huevos con una cuchara de madera.
Presentamos estos huevos rotos en un gran plato con los níscalos por encima y un poquito de sal maldon.Este plato se ha de servir inmediatamente y bien caliente.

