El Mercado lagunero te da unas ideas gastronómicas para el mes de junio: Chocolate casero para los Churros de la mañana del Corpus lagunero

Hoy te traemos una estupenda receta de chocolate casero para Churros, bizcochos, galletas, o, simplemente, para tomarlo solo, porque su intenso sabor bien merece ser degustado sin acompañante alguno. Si son de los que no conciben un chocolate sin unos crujientes churros (es tradicional comprar churros en el Mercado de La Laguna en la Mañana del Corpus).
En mi memoria guardo numerosos recuerdos de este chocolate, ya que me ha acompañado en muy diversas ocasiones a lo largo de mi vida. Lo conozco desde mi niñez, ya que, desde que tengo recuerdos, siempre ha estado ahí, puesto que era el desayuno estrella que tomábamos en casa durante los fines de semana. Unas veces lo acompañábamos con churros, y otras con unas galletas. A medida que me iba haciendo mayor el chocolate con churros fue cobrando mayor presencia, convirtiéndose un icono importante de las noches en las que uno comenzaba filosofando con los amigos en un bar y terminaba en la plaza del Adelantado, por fuera del Mercado, sentado en un banco, con esos mismos amigos, y ante una taza de humeante chocolate. En Tenerife son muy habituales los puestos ambulantes de chocolate con churros y no pueden faltar en las fiestas tradicionales. Es muy reconfortante acabar una noche, o comenzar el día, con esta sencilla y acertada combinación.
La receta que les presentamos no puede ser más fácil. Se calienta la leche, se dejan fundir lentamente las onzas de chocolate, se especia un poco la mezcla si se desea, se deja espesar, y ya está.
Es difícil es que no salga bien, porque esta receta nunca falla.
Ingredientes:
400 gr de chocolate de cobertura
1 l de leche
una rama de canela (opcional)
Pasos para el Chocolate casero para Churros
Comenzamos poniendo la leche en un calderito. Ponemos el cazo al fuego. Mientras la leche se va calentando, añadimos las onzas de chocolate troceadas. Con la ayuda de una varilla, vamos removiendo para que el chocolate se disuelva en la leche y no se nos quede pegado al fondo del cazo y se acabe quemando. En todo momento, cocinamos la mezcla a fuego suave, para que no llegue a hervir con fuerza. Si lo deseas, añade también la rama de canela para aromatizarlo.
Remueve y cuando empiece a hervir, retira del fuego. Cuando el chocolate deje de burbujear, ponlo de nuevo al fuego hasta que comience a hervir (esta operación se hace para que quede más denso).
Cocina removiendo hasta que el chocolate quede completamente disuelto y con una textura ligera.
Consejo:
Si te gusta el chocolate más espeso, debes cocinarlo durante más tiempo. Otra opción es añadir una cucharada de harina de millo refinada al chocolate mientras se cocina.
