El Mercado de La Laguna nos invita a conocer «Los sabores de Todos los Santos y Finados en la cocina tradicional»: Manzanas reinetas asadas al horno

Estamos en una de las mejores épocas del año para disfrutar de las manzanas reinetas que encontramos en el Mercado de La Laguna. Es el momento perfecto para aprovechar esta fruta de temporada, de sabor ligeramente ácido, pulpa firme y aroma inconfundible, que resulta especialmente deliciosa cuando la preparamos al horno.
Las manzanas asadas son uno de esos postres tradicionales que nunca pasan de moda. Una receta sencilla, económica y llena de recuerdos, que transforma unos pocos ingredientes en un auténtico placer para el paladar. Además, mientras se hornean, la cocina se llena de ese aroma irresistible a manzana, canela y mantequilla que tanto recuerda a los dulces de nuestras casas.
Y como me gusta aprovechar los buenos productos que nos ofrece nuestro mercado lagunero, hoy les propongo preparar unas deliciosas manzanas reinetas asadas, con algún que otro toque especial para quienes quieran darles un aire más festivo.
Ingredientes:
Manzanas reinetas
Mantequilla
Azúcar moreno
Canela molida
Nuez moscada
Brandy, vino dulce o agua
Manos a la obra
Lavamos bien las manzanas y las secamos con papel de cocina.
Con ayuda de un vaciador, retiramos el corazón y las pepitas, procurando que las manzanas queden enteras. Si es necesario, igualamos ligeramente la base para que se mantengan bien asentadas en la fuente.
Rellenamos el hueco de cada manzana con un trocito de mantequilla, un poco de azúcar moreno mezclado con canela y un toque de nuez moscada recién rallada.
Colocamos las manzanas en una fuente apta para el horno y añadimos en el fondo un chorrito de brandy, vino dulce o, sencillamente, un poco de agua.
Introducimos la fuente en el horno, previamente calentado a 190 ºC, y dejamos asar durante unos 25-30 minutos, dependiendo del tamaño de las manzanas.
Durante la cocción, las regamos de vez en cuando con su propio jugo. Sabremos que están en su punto cuando la piel comience a arrugarse y, al pincharlas, las encontremos tiernas, pero sin que hayan perdido su forma.
Y un pequeño consejo para cuidar también el bolsillo: podemos aprovechar el día que encendemos el horno para preparar otra receta y así moderar un poco el gasto eléctrico.
A la hora de servir
Una vez asadas, colocamos las manzanas en cuencos individuales y las acompañamos con el delicioso almíbar que se habrá formado durante la cocción.
Se pueden disfrutar a temperatura ambiente, pero mi consejo es comerlas todavía tibias. Es cuando más me gusta apreciar su textura suave, su aroma y esa mezcla de sabores tan reconfortante.
Si sobran, se conservan perfectamente durante dos o tres días en el frigorífico.
Un toque especial para los días de fiesta
Si queremos convertir este sencillo postre en algo más festivo, podemos regar las manzanas, justo antes de servir, con un poquito de vino dulce y añadir por encima crocanti de almendra. El contraste entre la manzana tierna y el toque crujiente de la almendra es una verdadera delicia.
Y para quienes sean un poco más atrevidos en la cocina, les animo a experimentar con el relleno. Podemos incorporar un poquito de queso, unas pasas previamente maceradas en brandy y algunos frutos secos, como nueces troceadas.
Incluso podemos acompañarlas con una bola de helado o unas cucharaditas de nuestra mermelada favorita. Las posibilidades son muchas y todas tienen su encanto.
Lo importante es disfrutar de un postre casero, elaborado con ingredientes sencillos y con el cariño que siempre merece la cocina tradicional.
Ahora que las manzanas reinetas están en su mejor momento en el Mercado de La Laguna, merece la pena llevar unas cuantas a casa y recuperar esta receta de las de toda la vida.
Porque, a veces, los mejores postres no necesitan grandes elaboraciones, sino buenos productos, un poquito de paciencia y el placer de compartirlos.
¡Buen provecho y a disfrutar de los sabores de nuestra temporada!
