El Mercado de La Laguna con las recetas típicas de Todos los Santos y Fieles Difuntos: Huesos de San Expedito

Estos dulces los he conocido como típicos en Todos los Santos y Semana Santa. Una receta dulce que más que triunfa al igual que otras recetas de fritura, tan presentes en esas fechas como los buñuelos. Pero en otras partes de España también son un postre tradicional, donde es posible encontrarlos con otros nombres similares como huesillos extremeños, rolletes o huesitos.

Podemos decir que pueden entrar en la categoría de “dulces de convento”, ya que los elaboran las monjas de muchos conventos, como por ejemplo en Sevilla, donde cogen mucho protagonismo en la Semana Santa.

Ingredientes:

250 g. de harina de trigo
50 g. de azúcar
2 huevos y 1 yema
20 ml. de aceite de oliva virgen extra suave
10 ml. de licor de anís Anisette Marie Brizard
Una cucharadita pequeña de anís en grano (machacado)
10 g. de polvo de hornear, levadura o impulsor químico (tipo Royal)
Una pizca de sal
Aceite de girasol (para freír)
Azúcar glass (para decoración)

Realmente tienen más forma de “dedo” que de hueso, pero en todas las confiterías los he visto más o menos con este formato. Yo he seguido la receta tradicional y la verdad me han quedado tal cual unos dedos. La masa es similar a la de las rosquillas de anís, aunque con un sabor aún más pronunciado, al llevar el anís en grano.

Preparación de la masa de los huesos de San Expedito

En un bol grande, vertemos el azúcar, el aceite de oliva, los huevos más la yema, y una pizca de sal. Mezclamos. A continuación añadimos el anís seco y los granos de anís bien machacados. Si no queréis demasiado sabor, prescindid del anís seco, pero bueno, ya no sería la receta tradicional. Seguimos mezclando.

Seguimos con la harina, que la incorporamos tamizada, y finalmente la levadura química. Vamos amasando dentro del bol, hasta que la masa va cogiendo cuerpo. Si es necesario añadimos un poco más de harina, hasta tener una masa suave y homogénea.

Tapamos con un paño limpio y dejamos reposar. Al menos 30-40 minutos, para que coja el punto necesario para que luego quede esponjosa al freírla. Pasado el tiempo, echamos harina en las masas y trabajamos la masa ligeramente un par de minutos.

Forma, fritura y presentación de los huesos de San Expedito

Separamos un poco y hacemos un cilindro de unos 2 cm. de grosor. Luego cortamos cada 8-9 cm. para hacer los “huesos”. Repetimos el proceso con el resto de la masa.

En una sartén o cazo, ponemos abundante aceite de girasol a calentar, a fuego medio/lento. Debe de estar caliente pero sin pasarse, para que no nos dore la masa en exceso. Vamos friendo de 3 o 4 de cada vez, para que el aceite no pierda temperatura.

Vuelta y vuelta hasta que vayan cogiendo cierto color dorado, pero sin que se quemen. Comprobareis como se hinchan en la fritura, quedando esponjosos por dentro. Retiramos y reservamos sobre papel absorbente, para que pierdan el exceso de aceite. Repetimos con el resto.

Una vez tibios, los pasamos a una fuente y luego, antes de servir en la mesa, espolvoreamos con azúcar glass para decorar.

Estos “huesos” resultan con una masa esponjosa, suave, y por supuesto, con un característico sabor a anís. Como con otras frituras tradicionales, podemos conservarlas en una lata o táper hermético y os durarán varios días en perfecto estado. Os animo a que probéis a hacerlos en casa.

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