El Iberostar Tenerife cae ante el Casademont Zaragoza en un partido igualado (87-81)

No pudo ser. El Iberostar Tenerife se vio apeado este jueves noche de la #Final8 de Atenas, al caer ante el Casademont Zaragoza (87-81), en un partido igualado. Lo peleó hasta el final el equipo aurinegro, pero se quedó a las puertas de las que hubieran sido sus terceras semifinales en cuatro ediciones de la Basketball Champions League.

El partido nació y creció con alternativas, sin un dominador claro. El grupo de Txus Vidorreta se sobrepuso a un 11-0 en la recta final del tercer cuarto (61-51, 28′), remó contracorriente para forzar un epílogo parejo y llegó con opciones a los últimos minutos , pero acabó derrotado en un desenlace donde protestó varias decisiones arbitrales.

Arrancó el encuentro con los dos equipos muy fallones hasta que Benzing y Shermadini comenzaron a intercambiar aciertos. El alemán hacía daño al cuatro; mientras el georgiano marcaba territorio en la pintura. El conjunto aurinegro amagaba con imponer sus señas de identidad, tras dos triples de Salin y Díez (10-11, 12-14), pero los rojillos se empleaban con dureza atrás y contestaban con un 8-0 (20-14).

Respondió el Canarias al son de Marcelinho Huertas y con Gio exhibiendo su calidad en la zona. El Iberostar no solo recuperaba terreno sino que hacía méritos para poder marcharse en el electrónico (27-32, tras triple de Cavanaugh), pero el Casademont reaccionaba de la mano de Thompson en medio de un toma y daca sin ningún favorito claro a romper el equilibrio (39-40, 20′).

Tras la pausa, el Iberostar Tenerife se sobrepuso a varios arreones de los maños: un 6-0 a la vuelta del receso y un 11-0 poco después, que permitió a los de Ocampo irse hasta los diez puntos de ventaja (61-51). Pero el Canarias no se rindió.

Puso empeño el conjunto insular, pese a ir perdiendo la batalla del rebote y a no disponer de su mejor noche desde la larga distancia ante un rival, el aragonés, que además opositaba al triunfo con buenas acciones de San Miguel, Brussino o Hlinason.

Aún así, cuando pintaba feo el destino de los tinerfeños, Marcelinho volvió a coger las riendas y Gio reanudó su idilio con el aro mientras le dejaron. La reacción lagunera devolvió el partido al alambre (76-76), pero en los últimos dos minutos los canaristas no pudieron jugar con la fluidez necesaria, interrumpidos y frustrados por varias decisiones arbitrales, entre ellas una falta en ataque inexistente de Huertas.

Jugó bien sus bazas el Casademont, que terminaría rematando su buen partido y llevándose la victoria para poner fin al sueño europeo del Iberostar Tenerife.

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