El Consejo Municipal LGBTI exige una ley integral trans a través de su manifiesto por el Día del Orgullo

La Laguna concluye este fin de semana la celebración, con el concierto de cantautores y cantautoras Acordes en Diversidad, entre otros actos
La celebración del Orgullo LGBTI en La Laguna se encuentra ya en su recta final, que este año se ha prolongado por primera vez durante dos semanas con un conjunto de actividades para todos los públicos. Este viernes ha tenido lugar la lectura del Manifiesto del Orgullo La Laguna 2020, en donde han sido los propios colectivos del Consejo Municipal LGBTI quienes han tomado la palabra. A través del documento, fruto del trabajo colaborativo de todos los miembros, las entidades han exigido una ley integral trans y de igualdad social para acabar con la discriminación y la violencia que sufren estas personas.
Tras la lectura -en la que estuvieron también presentes el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, y la concejala de Igualdad y LGBTI, Idaira Afonso, entre otros componentes del grupo de Gobierno local-, se desplegó la bandera del Orgullo en el balcón de la Casa de los Capitanes.
La edil responsable del área ha reivindicado durante el acto la importancia “de seguir dando pasos hacia delante para conseguir los derechos que aún nos quedan por lograr. No debemos dar un paso atrás con los derechos conquistados. Como decía el lagunero Pedro Zerolo, la utopía de hoy son los derechos del mañana”, ha agregado.
A la lectura del manifiesto le siguen este fin de semana la iluminación de distintos enclaves del municipio, el concierto de cantautores y cantautoras Acordes en Diversidad, la nueva cita con Dita Dubois y Fifi Laflamme y los cuentacuentos a cargo de Cris Purrusalda.
MANIFIESTO DÍA DEL ORGULLO LGBTI+
Este año celebramos el Orgullo LGBTI+ con la mirada puesta en las mujeres Lesbianas, Bisexuales y Trans. POR LA IGUALDAD, DIVERSIDAD Y PARA TRANSFORMAR.
Estamos en un escenario de cambio social, de construcción de nuevas realidades, pero un escenario donde las mujeres LBT siguen siendo víctimas de violencia y discriminación por el hecho de ser mujeres, dónde las mujeres trans son violentadas diariamente y reciben un trato subhumano por ser mujeres diversas, juntas seremos capaces de luchar contra la discriminación sufrida, especialmente por aquellas más vulnerables: las racializadas, las mujeres con discapacidad, , las mayores y las menores, las mujeres trans, las que no tienen acceso a recursos.
En la celebración de este Orgullo 2020, debemos seguir exigiendo la aprobación de una Ley Integral Trans y una ley de Igualdad Social y No Discriminación de las personas LGTBI que termina de llegar y que daría respuesta específica y transversal a las demandas de todas, como la eliminación de los conceptos médicos o terapéuticos que aun hoy se les asocia: la transexualidad no es una enfermedad, no se diagnostica, no se cura física o psicológicamente. Leyes Estatales que servirán para proteger contra la desigualdad, para garantizar los mismos derechos y oportunidades, para garantizar la autodeterminación de género como un derecho más. Luchemos por un municipio diverso, un municipio integrador, un municipio libre de las miradas y burlas.
Con esa garantía evitaremos vetos parentales a la educación en diversidad, garantizaremos la libre autodeterminación del género, con la consecuente despatologización de las realidades trans, protegeremos a nuestras familias y se sancionarán de manera efectiva los discursos y delitos de odio, equipararemos derechos en todas las Comunidades Autónomas y dignificaremos a todas las personas.
Debemos aprovechar este Orgullo para fomentar el trabajo a nivel municipal, que se garanticen políticas LGBTI y Trans locales realistas y efectivas que den respuesta a las necesidades de las personas LGBTI y Trans que se permitan dentro del marco de competencias y que dicha cercanía a la ciudadanía sirva también para forjar alianzas, trabajo colaborativo. Escucharnos mutuamente, ayudarnos colectivamente. Una vez más, la sororidad como concepto de unión y acción social.
Esta crisis ha puesto de manifiesto que la violencia intragénero es una realidad que se debe abordar con premura; que las personas LGTBI más jóvenes han convivido con familias que no respetan su identidad de género o su orientación sexual y están sufriendo violencias terribles en este período; que las personas migrantes siguen siendo excluidas sistemáticamente del sistema, más aún si se encuentran en situación administrativa irregular o si son solicitantes de asilo; que las mujeres trans trabajadoras del sexo y los hombres trabajadores del sexo ni siquiera forman parte del imaginario colectivo y su situación es de vulnerabilidad extrema; que, si dos mujeres no se han podido casar antes del Estado de Alarma y han dado a luz un bebé, a la no gestante no se le reconoce legalmente como madre; que a las personas con VIH se las ha re-estigmatizado; y otras muchas realidades vividas llenas de dolor y sufrimiento.
Nos quedan muchos retos por superar, cómo la consecución de una educación afectivo sexual y de género desde edades tempranas. Porque solo con educación se superan el machismo, la LGTBIfobia, la Transfobia, la xenofobia y lograremos sociedades más justas y libres, donde poder ser, amar, sentir y expresarse libremente. Por esas personas aún oprimidas, por esas a las que les cuesta la vida por Ley o las asesinadas por mostrarse abiertamente tal y cómo son, por esas personas que sienten que no pueden expresarse, ser y amar en plena libertad. Por todos los logros que quedan por conquistar, apelamos una vez más la sororidad como concepto de unión y de acción social.
¡SORORIDAD, IGUALDAD, DIVERSIDAD, PARA TRANSFORMAR!
!MUJERES LESBIANAS, TRANS Y BISEXUALES EN ACCIÓN!
¡POR LAS QUE NO ESTÁN POR LAS MÁS VULNERABLES!
