LA ROMERÍA REGIONAL DE SAN BENITO ABAD TIENE QUE RECUPERAR SU RECORRIDO ORIGINAL E HISTÓRICO

La Laguna se apresta un año más a celebrar las fiestas en honor de San Benito Abad. Fiestas que, como siempre, tenía que tener su brillante y colorista colofón cuando la romería recorriera las calles de La Laguna, recordando así esa particular simbiosis entre el mundo rural y el urbano, que conforma la historia de esta ciudad desde sus orígenes.

Ha parecido adivinarse a lo largo de casi 73 años el singular maridaje del Santo, el trayecto romero y la ciudad. El ora et labora de su Regla simboliza el enlace entre la oración y el trabajo, entre la liturgia y el conocimiento, entre el ajetreo de la vida ciudadana y la labor de los campos. Y La Laguna, ciudad universitaria y sede episcopal, urbe y zona agrícola al mismo tiempo, representa, quizá como ninguna otra ciudad de nuestro Archipiélago, la esencia de esta unión, y nada ni nadie con sus caprichos puede destruirlos, tal y como hizo de motu propio José Alberto Díaz Domínguez, exalcalde de la Ciudad gracias a Diós. Los laguneros y laguneras debemos de luchar y dialogar y ¡¡¡El trayecto histórico de los romeros se debe  recuperar!!!

Así era la Romería que conoció y defendió un gran lagunero de pro,  nunca bien recompensado por su dedicación a la Ciudad y a todo lo concerniente a la misma, José Manuel García Cabrera. Las dos espigas que lleva San Benito en la pechera son un regalo de nuestro apreciado y recordado amigo José Manuel, Q.e.d.

Dos espigas lleva prendidas en su pechera

Dos espigas lleva
prendidas en su pechera,
va con su báculo y mitra
entre la gente romera,
admirado y complacido,
llevando en su mano izquierda
el cáliz con la serpiente
que un milagro nos recuerda…

Luego la banda de Música
que con gran afán se esfuerza
en animadas tocatas
para alegrar más la fiesta,
ataviados con los trajes
de los magos de la tierra.
Y rodeada de su Corte,
en artística carreta,
va la Romera Mayor
bella flor de primavera…

Parrandas y Agrupaciones
que de las siete islas llegan,
como del Norte y del Sur
de la tierra tinerfeña,
cual de toda la Comarca
de la Vega Lagunera,
que integran la comitiva
entre adornadas carretas,
con buenas yuntas de vacas
relucientes y severas,
avanzando lentamente
con su cansina pereza,
¡magníficos ejemplares de la raza ganadera!

Una carreta cargada
con haces de trigo llena,
a todos da la impresión
que desde la trilla llega;
y de otras carretas sale
una pequeña humareda,
con tufillo a carne asada
que a muchos los desconsuela…

Hermosas y lindas magas,
con la cesta a la cabeza
llenas de cazos de leche,
rememoran las lecheras.
Y con las velas desplegadas
avanzan sobre carretas
entre ajijíes y cantos
los barcos de adentro-tierra.

Grupos de todas las clases
con edades muy diversas
van dejando en sus canciones
una alegre y amplia estela…
Las isas y las saltonas,
chácaras y castañuelas,
gofio, papas y pescado,
guitarras y panderetas,
vino tinto en abundancia
alegría de la Fiesta.

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