De la mano del Mercado de La Laguna, recetas para la primavera: Gato moka «A la lagunera»

Hoy traemos para el postre una receta mítica que me la facilito José, el cocinero del desaparecido merendero de la plaza del Cristo «Casa Antonino». Además que estoy seguro que muchos de ustedes la han comido en algun cumpleaños de aquellos de los años 60-70, y por supuesto hecho por alguna de las madres.
Una receta super fácil de hacer, con ingredientes muy fáciles de encontrar , baratos y no necesita horno, así que es el postre perfecto.
Ingredientes:
1 paquete de galletas maría
450 grs de mantequilla (del tiempo)
2 yemas
140 grs de azúcar
40 ml aprox de café sólo
1 litro de leche entera
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de canela
Manos a la obra
Comenzaremos preparando la crema moka.
Para ello, ponemos en un cazo el café y los 140 grs de azúcar al fuego y removemos hasta la completa disolución del azúcar.
En un bol batir los dos huevos enteros y las dos yemas hasta que empiece a «blanquear» el huevo (si tenéis batidora de varillas, mejor) y añadir muy poco a poco el jarabe que hemos hecho con el café y el azúcar sin parar de batir hasta que se enfríe toda la mezcla.
Una vez integrado ir añadiendo la mantequilla poco a poco en dados sin parar de batir.
Tiene que quedar una especie de crea ni muy líquida, ni muy espesa.
Una vez tenemos la moka lista, empezaremos a montar la tarta.
Para eso ponemos un litro de leche entera, con dos cucharadas de azúcar y el extracto de vainilla a calentar un poco. Queremos que la leche esté templada, no hirviendo.
Ahora sobre la bandeja donde vayan a servir la tarta, y poniendo una capa de galleta sumergidas previamente en la leche templada (sin que que llegue a romperse la galleta) y después esparcir una capa de moka por encima.
Poner otra capa de galletas untadas en la leche y otra capa de moka…y así hasta que se terminen las galletas o la moka.
Por último esparcimos un poco de moka por los laterales de la tarta y decoramos con nata, claras montadas, unas vez terminada la espolvoreamos con un poco de canela.
Meter a la nevera un par de horas para que la moka coja un poco más de cuerpo y lista para comer
