De la mano del Mercado de La Laguna con las recetas cuaresmales: Garbanzos con bacalao

Los garbanzos con bacalao es uno de los platos más representativos de la cocina tradicional española. Su origen está estrechamente ligado a la Semana Santa, época en la que, por tradición religiosa, se evitaba el consumo de carne, dando protagonismo a recetas elaboradas con pescado y legumbres.
Este guiso combina ingredientes sencillos pero muy nutritivos: los garbanzos, ricos en proteínas vegetales y fibra; el bacalao, que aporta sabor y proteínas de alta calidad; y las espinacas, que añaden frescura y valor vitamínico. Todo ello se cocina lentamente con un sofrito aromático, dando como resultado un plato reconfortante, sabroso y muy equilibrado.
Más allá de su carácter religioso, hoy en día los garbanzos con bacalao se disfrutan durante todo el año como una receta casera que refleja la esencia de la gastronomía española: aprovechar ingredientes humildes para crear platos llenos de sabor y tradición.
Ingredientes
(para 4 personas)
400 g de garbanzos (remojados la noche anterior)
300 g de bacalao desalado (en trozos)
1 manojo de espinacas frescas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce
1 tomate maduro (o 200 g de tomate triturado)
2 huevos cocidos (opcional, pero muy típico)
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
Manos a la obra
Guisar los garbanzos
Escúrrelos y cuécelos en agua con laurel durante 1–2 horas (o en olla rápida ~30 min).
Preparar el sofrito
En una cazuela, sofríe la cebolla picada y los ajos.
Añade el tomate triturado y cocina unos minutos.
Incorpora el pimentón (retira del fuego un momento para que no se queme).
Unir ingredientes
Añade los garbanzos cocidos con parte de su caldo.
Incorpora el bacalao en trozos y cocina unos 5–10 minutos.
Añadir las espinacas
Agrégalas y cocina hasta que reduzcan.
Toque final
Ajusta de sal (ojo, el bacalao ya aporta sal).
Sirve con huevo cocido picado por encima.
Consejos clave
Desalar bien el bacalao: 24–48 h en agua, cambiándola varias veces.
Si quieres más sabor, añade una cucharadita de comino o un majado de ajo y pan frito.
De un día para otro está aún mejor (¡como casi todos los guisos!).
