De la mano del Mercado de La Laguna, comer en el febrero carnavalero: Receta de torrijas al vino

Las torrijas son un postre humilde, nacido de la cocina de aprovechamiento: pan del día anterior, un poco de vino o leche, azúcar y huevo. Con pocos ingredientes se consigue algo mágico: por fuera doraditas y crujientes, por dentro jugosas y llenas de sabor.
La versión al vino es menos conocida que la de leche, pero tiene un toque aromático y profundo que las hace súper especiales, sobre todo si usas un vino tinto suave o un vino dulce.
Receta de torrijas al vino
Ingredientes:
(para 8–10 torrijas)
1 barra de pan del día anterior (mejor si es pan tipo rústico o especial para torrijas)
500 ml de vino tinto suave o vino dulce
100 g de azúcar (ajusta al gusto)
1 rama de canela
Cascara de 1 naranja o limón (opcional, pero recomendado)
2 huevos
Aceite de oliva suave o aceite de girasol para freír
Azúcar y canela en polvo para espolvorear
Manos a la obra
Aromatiza el vino
Pon el vino en un cazo con el azúcar, la rama de canela y la piel de naranja o limón. Llévalo a ebullición suave durante unos 5 minutos. Apaga el fuego y deja templar.
Corta el pan
Corta el pan en rebanadas de unos 2–3 cm de grosor. Colócalas en una fuente amplia.
Empapa las torrijas
Vierte el vino templado sobre el pan, poco a poco, para que se empape bien pero sin que se deshaga. Déjalas reposar unos minutos hasta que estén bien jugosas.
Reboza en huevo
Bate los huevos. Pasa cada rebanada con cuidado por el huevo.
Fríe
Calienta abundante aceite en una sartén y fríe las torrijas hasta que estén doradas por ambos lados. Sácalas y déjalas escurrir sobre papel de cocina.
Reboza en azúcar y canela
Mezcla azúcar con un poco de canela en polvo y reboza las torrijas aún calientes.
Consejos
Si quieres un toque más goloso, puedes añadir un chorrito de miel por encima.
Están incluso mejores de un día para otro, cuando han reposado y se han asentado los sabores.
Si el vino es muy fuerte, puedes mezclar mitad vino y mitad agua.
