«Casa Peter». Por Julio Torres Santos

Un conato de incendio ocurrido el pasado sábado en el famoso local de perritos calientes en La Laguna «Casa Peter» me hizo recordar la llegada de Peter y sus perritos calientes a La Laguna.
Peter, un danés rubio de piel blanca como la nieve y de ojos azules y «pequenios» (como él decía), fue el hombre que trajo los perritos calientes a La Laguna. La gente ye-yé de los años 60 mimetizó muchas de las costumbres yanquis, como las boleras, las discotecas… o los “hot-dogs”. Precisamente fue “Casa Peter” quien tradujo, gastronómicamente hablando, estos términos y nos ofreció, desde el verano de 1968, los sabrosos perritos calientes de “Peter”.
Los veranos laguneros de la segunda mitad de los años 60 se presentaron propicios para la revolución de los “melenudos” y de los veraneantes en un Bajamar “urbanizado” y estrenando apartamentos. También en 1968 se presenta uno de los grupos ye-yé del momento, los “Escarabajos”, cuyo vocalista presentaba: “A las congas, Jesús López; batería, Pepe León; bajo, Alfredo Castillo; guitarra, Antonio; y el gran cantante, Paco, Yo, el “Ferruja”. Les vamos a interpretar la canción “Papá tiene un nuevo truco”. En aquel verano se erigirían como ganadores del Primer Premio del Festival de Música Pop con motivo de las Fiestas del Cristo.
Mientras, Peter, en la lagunera calle de San Agustín, comenzaba a vender sus “pequenios” -la “ñ” ha sido siempre un escollo para todos los foráneos- perritos calientes.
Sin duda los perritos calientes fueron una revolución en aquella Laguna anodina y ultra católica que no te permitía jugar al futbolín, ni ir a Casa Peter, desde el Jueves Santo hasta el Sábado Santo. Cuando uno se ha criado en la Ciudad de cualquier conato sale una pequeña historia.
