Cádiz vivió el pasado sábado una Jornada cofrade para la historia de la Ciudad
Espectacular desfile procesional de 16 pasos por las calles gaditanas en verano, inundadas del fervor de miles de personas desde primeras horas de la tarde y hasta la madrugada. Las imágenes del Vía Crucis Diocesano de Cádiz son, tal y como hicimos la pasada Semana Santa de Sevilla, de Jesús Gil García (Suso).
Para nuestros colegas del Diario de Cádiz: «Una gran ola cofrade invadió la ciudad de Cádiz con motivo de la celebración del Vía Crucis Jubilar Diocesano que conmemoró el 750 aniversario del traslado de la sede de la Diócesis de Cádiz y Ceuta desde Medina Sidonia a la capital. Fue una jornada histórica y extensa, llena de emociones que empezaron a vivirse desde mucho antes de que la primera de las imágenes participantes enfilara hacia la Alameda pasadas las cinco y media de la tarde. Un gentío se dejó sentir por calles y plazas, moviéndose para multiplicarse, para llegar a la salida de Columna y no perderse la del Cautivo en Santiago, cofrades ojipláticos con móviles disparando fotos inéditas, como la del Cristo de la Caña, cargada al estilo malagueño, bajando por el compás de Santo Domingo hacia Plocia a los sones de la magnífica banda de cornetas y tambores de la Vera Cruz de Los Palacios.
Desde el mediodía en la ciudad empezó a percibirse que no estábamos ante un sábado cualquiera, que era un Sábado de Gloria en pleno mes de julio, con 16 pasos recorriendo las calles camino del altar instalado frente a la Catedral gaditana, donde se dio lectura a las 14 estaciones del Vía Crucis».
Añadiendo que: «Fue un día cargado de detalles y devoción ante un calor intenso. El verano, reacio hasta ahora a hacer acto de presencia, se decidió a decir aquí estoy yo precisamente el día que centenares de cargadores y costaleros se metieron bajo los pasos, y también por fuera. El caso es que dentro de los cuatro estilos de carga que pudieron verse procesionar llamó la atención el del Cristo de la Caña de San Roque, que lleva varales fuera del paso al estilo malagueño. Prevaleció no obstante la carga al hombro, el estilo gaditano, pero también hubo costaleros en las imágenes llegadas desde Puerto Real, Chiclana, Medina, Algeciras y La Línea.
La organización del Vía Crucis Jubilar correspondió a la Diócesis y, al igual que ocurre en Semana Santa, se colocaron sillas alrededor del recorrido oficial que tenía como punto de partida la calle Nueva y finalizaba en la plaza de Candelaria. Fue en ese tramo del recorrido donde se congregó un mayor número de personas, aunque las imágenes estuvieron acompañadas en todo momento. Así ocurrió por ejemplo con otra de las imágenes más novedosas, El Perdón de Chiclana, un crucificado obra del sevillano Manuel Martín Nieto estrenado en 2015 tras muchos años de esfuerzo de los componentes de esta agrupación parroquial nacida en el año 2001 gracias a la ilusión de un grupo de niños. Desde su salida de San Francisco, las muestras de cariño y apoyo al joven grupo parroquial fueron constantes.
El obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, presidía la tribuna de autoridades desde la que el director espiritual de cada hermandad se encargó de leer el pasaje evangélico al que hace referencia cada una de las imágenes. Precisamente por ser la primera en abrir el Vía Crucis, El Huerto fue la única de las imágenes cuyo cortejo abrió su cruz de guía».
Como siempre Jesús Gil García no quizo perderse ningún detalle de un día que ya forma parte de la historia de la «Tacita de Plata», y que hoy podemos compartir desde La Laguna Ahora.
