Cada año hablamos de Tejina en la segunda quincena de agosto: Al ventorrillo. Por A María Texera

Al ventorrilloventorrillos con el clásico adobo de nuestras fiestas populares; buen vino de la tierra y…

Los vecinosde Tejina, en los últimos decenios hemos sido testigos, con motivo de nuestras fiestas patronales en honor a San Bartolomé de un auge o renacer del fenómeno del ventorrillo, estableciéndose la instalación de losmismos, no solo en la plaza y sus alrededores, sino también en sitios tales como patios, en casasde particulares, garajes, salones y hasta en las azoteas de las mismas viviendas ocupadas y sin ocupar. El hecho en sí mismo, ha sido positivo para las sinergias económicas que se generan a mayores a lo largo de todo “el agosto” con “la Fiesta”,pero, ¿qué es un ventorrillo?

Por lo general solemos tenemos una idea o concepto aproximado coincidente con el de la Academia Canaria de la Lengua, que viene a decir que un ventorrillo “es un puesto que se monta en las fiestas, para despachar comidas y bebidas. Para tener unos ingresos extras, montaron un ventorrillo en la plaza del pueblo”. Sin embargo, en la significación castellana de la Real Academia Española de la Lengua ventorrillo en su acepciónventorro“es un bodegón o casa de comidas en las afueras de una población”.Un compendio de ambos agrosso modo es lo que habitualmente viene sucediendo en Tejina, independientemente de quien emprende la actividad, ya sea de forma ocasional para obtener unos ingresos extras, o como profesional de la restauración y hostelería que aprovecha la ocasión para reforzar y o ampliar su actividad, con el objetivo también de aumentar sus márgenes de beneficio.Todo ello es bueno y adecuado si lo fueredentro de un marco regular normado, que a día de hoy no existe.

Ignoramos si tal asunto es asumible por la sociedad civil y la administración, en este caso el Ayuntamiento, de tal manera de que exista una especie de norma o reglamento que regule la actividad ocasional de instalación de ventorrillos, abarcandolo relativo a unos estándares higiénico sanitarios y de seguridad mínimos, incluidos los aspectos fiscales y laborales, eso sí partiendo del motivo desencadenanteque lo hace posible;y ello no puede serotro que fortalecer al conjunto de los actos que a lo largo de todo el mes agosto se organizan honor de nuestro Santo Patrón San Bartolomé, para nuestro disfrute y goce común de propios y foráneos que suelen venir a disfrutarlo.Decimos esto para el legítimo y pertinente reclamo de la donaciónvoluntaria de una cantidad económica, de partede los beneficiados de la actividad ventorillera, con el objetivo finalde colaborar a la financiación delmantenimientode la causa que origina su emprendeduria;cuantos más recursos hayan para bien administrar en el empleo de la mejora y calidad del conjunto de los actos de las fiestas,mayores y mejores posibilidades de obtener rentasde la actividad ventorillera, para los que a ello se dediquen. Viene a ser la mejor inversión en la promoción del negocio.

El ventorrillo tiene un anclaje en nuestra historia que se remonta al siglo XVII.Así en el trabajo titulado LaAlhóndiga de Tejina: sus orígenes, misterios e historia[1],páginas 15 a 22, podemos leer lo siguiente que hemos entresacado:

Un uso paralelo que convivió, aparte de constituir un almacén para los enseres de la Iglesia y de cumplir las funciones de “casa mortuoria” donde depositar los cadáveres de los vecinos de la Punta, fue el de “ventorrillo”. De forma periódica, coincidiendo con la festividad del Santo Patrón, el día 24 de agosto de cada año, se alquilaba la sala de la parte baja de La Alhóndiga, constituyéndose, según nuestra opinión, esta actividad lúdica en una fuente constante de ingresos para la iglesia, que se halla datada en los Libros 1º y 2º de fábrica de la parroquia de San Bartolomé del pueblo y lugar de Tejina correspondiente a la época.

En los primeros años del libro 1º vemos al folio 4, donde consta la cuenta del Mayordomo Ángel Suárez en la visita de 1678, un apunte de ingreso o cargo “por 24 reales de alquiler de un año de la sala baja de la casa de la Alhóndiga”, siendo la referencia más antigua que hemos podido encontrar hasta el momento. En cuanto al libro 2º, entre los años que van desde 1800 a 1829, en las cuentas en visita formuladas por los curas párrocos en su condición de mayordomos de Fábrica, así como la que formula Manuel Antonio González en la misma condición, abarca desde el año del 1811 al de 1823, en todos esos años encontramos el apunte con el correspondiente ingreso por “el alquiler de la sala baja de la Alhóndiga en el día de la Festividad del Santo”. En el caso de algunos años, como por ejemplo lo años de 1811, 1813, 1815 y 1816, también se comprueba el ingreso de recursos procedente de ventorrillos que se instalaban en la propia plaza de la Iglesia. Todos estos datos nos llevan a la conclusión de que la tradición “ventorillera” de Tejina se debe remontar mucho más atrás en el tiempo que la referencia que hasta ahora se trataba como la más antigua, la que hizo Juan Primo de la Guerra, III Vizconde del Buen Paso, en su diario a los ventorrillos de Tejina en la Fiesta de San Bartolomé,

He estado anoche en Tegina, donde se celebraron las vísperas de San Bartolomé, patrono de aquel lugar, y con este motivo hubo concurrencia, una tienda y ventorrillos y diversión.[2]

A lo anterior hemos de añadir que en el citado libro 1º de Fabrica, en la mayoría de las cuentas formuladas durante el siglo XVIII, existen datas contabilizadas por limosnas de ventorrillos y otros conceptos generados a favor de la Parroquia por la celebración de la feria durante laFiesta de San Bartolomé; a más fijamos toda nuestra atención en María Texera por ser ella, la mujer que aparecen las cuentas del mayordomo de fábrica José Hernández en  los años 1828 y 1829, como inquilina de la Alhóndiga abonando un peso en el primero de los años y dos en el segundo “por poner una ventorrilla por el día de la Fiesta del Patrón”[3]

El fenómeno del ventorrillo en las Fiestas de San Bartolomé en Tejina, no fue un hecho aislado propionuestro; es habitual encontrarlo a lo largo del tiempo, del paisaje configurador del acontecer festero de la Islas y más concretamente en esta nuestra comarca, deello destacamos lo citadopor D. CarlosRodríguez Morales, en su trabajo La Virgen del Socorro Iconografías y Culto[4]. En él nos dice:

A partir de 1727,Amaro Pargo quedo obligado, como nuevo propietario de la Mirabalaa mantener esta costumbre. Contamos con algunas noticias que permiten recrear el ambiente festivo, al margen delo estrictamente religioso

…se ponen muchas tiendas de feria, bentorrillos y fuegos en el patio o plaza que por la noche se representan entremeses en los mismos balcones la casa que habitan los religiosos.3.1

La Fiesta de Nuestra Señora de los Remedios de Tegueste, también nos aporta señales acercade la existencia de los ventorrillosen el día grande de su celebración,el 8 de septiembre de cada año.En el de 1844, el Prebendado Antonio Pereira Pacheco en su condición de Cura Titular de Tegueste reclamó del Ayuntamiento las limosnas de los ventorrillos al Alcalde.En este caso la cita la hemos recogido de un oficio del propio Obispo Luis Folgueras dirigido al regidor Teguestero emplazándolo a

…que por vos se acceda y lleve a efecto la restitución y entrega al Mayordomo de Ntra.Sra. de los Remedios el importe de las limosnas con que en los últimos tres años han contribuido los ventorrillos para la Festividad de Ntra.Sra. en esa parroquia…[5]

Volvamos a Tejina.La sala de la Alhóndiga durante mucho tiempo fue alquilada para ventorrillo,en donde, como ya hemos visto desde1674, se ponía por el día de San Bartolomé y asíhasta prácticamente la mitad del siglo XIX. También, fue la casa donde residieron los curas de Tejina de forma habitual, en el tiempo aproximado que va desde 1877, así consta en la comunicación del obispado a Don Fausto en su calidad de cura titular de la parroquia mediante la cual se le autoriza   para que la arregle para habitarla y sirva de casa parroquial a[6], sucediendo ello hasta al menos 1911, así lo atestiguan muchos de los padrones municipales consultados que confirman el dato que da en su libro Tejina Pueblo y Parroquia, quien fuera también Cura de Tejina D. Manuel Díaz Lujan.

Hoy día, el espacio físico que ocupaba nuestra casa panera es elpatio que se conjunta con la construcción a la que estaba adosado, quedando como fiel testigo el cortede las vigas del techo de la primera planta o sala, incrustadas en la pared, estandosin construcción alguna desde finales de1938, año en queel Alcalde lagunero,ordenara demoler el edificio,“por estado ruinoso”,a su dueño D. Adolfo González Rivero, quien unos años antesse lo habíacomprado a la Iglesia.Al tiempo, se ledaba licencia para construir un muro de cerramientoquelo deslindabade la carretera, debiendo dejar un radio de 13 metros. Unos años después, “Pata Rajada” procedía a instalar cada San Bartolomé nuevamente “El Ventorrillo”en el lugar de antaño, siendo regentado en esta última etapa reciente por nuestro querido amigo Tino Salas. Con él, rememoramosla cita de cierre, laextraemos del Periódico las Canarias fechado el 28 de agosto de 1888, versando sobre la fiesta de ese año.Los Tejineros se la debemos al trabajo de búsqueda acerca de nuestras señas de identidad realizado por nuestrotambién querido amigo Huberto Suárez Hernández,y nos dice así:

Toda la fiesta está como albergada en la plaza del pueblo, y describiendo como los escritores dramáticos, podremos decir que esta plaza es de forma cuadrangular en cuyo fondo se levanta la Iglesia y a los lados las casas del vecindario. Sobre delgados mástiles descansan adornos acorazonados de rama entretejida, tapizados por panes y frutas que por la tarde se reparten entre la concurrencia. Bailes por doquier; gentes alegres por el vino con más deseos de divertirse que de ahorcarse; ventorrillos con el clásico adobo de nuestras fiestas populares; buen vino de la tierra y mejores muchachas, más frescas que una rosa.[7]

Estamos de este modo, ante una tradición del ventorrillo en Tejina,que, con los datos actuales, podemos afirmar cuenta con343 años de antigüedad, conteniendo un alto valor histórico, etnográfico, cultural, gastronómico y de identidad, razones todas ellas motivadoras para su conservación en toda su integridad. Para ello, consideramos necesario articulardesde y entre el conjunto de la llamada sociedad civil, una respuesta que conservando suforma original,sea adaptada a los tiempos actuales, y nossirva para engrandecer la fiesta quedio pie a su existencia,aportandovalor añadido a todas las partes implicadas, ala ventorillera ya sea profesional del ramo u ocasional, al tejinero o forasteroque ha de disfrutar dela calidad y elbuenservicio con garantías higiénico sanitarias mínimas, en un marco legal pero simple y flexible, para combatir las“desventajas” de la competencia desleal en aras deinterés general, y a la propia “Fiesta”,redundando a mayores desde la voluntariedad en los donativospara la misma, insistimos,ello es una inversión de futuro.Acabamos, con las ganas de poder vernos, con seguridad, muy pronto, brindando por nuestra salud en un ventorrillo.

[1]Publicado en la web https://www.fuentesdetejina.com/noticias/presentacion-del-trabajo-la-alhondiga-de-tejina-sus-origenes-misterios-e-historia-lugar-alhondiga-de-tejina-27-de-julio-del-2019.

[2]Juan Primo de la Guerra Diario 1 – (1800 – 1807) página 352

[3]AHDLL FHD Doc. Org. Pueblos. Legajo 21. Tejina Doc. 8 Cuentas del mayordomo de fábrica José Hernández 1828 – 1829

[4] Contenido en el libro Patrimonio Religioso de Tegueste, Carlos Rodríguez Morales La Virgen del Socorro, Iconografías y Culto, pp 181 a 182.

3.1 AHDLL. FHD, legajo 1374, documento 1, ff. 44r – 48v.

[5] AHDLL FHD Doc. Org. Pueblos. Legajo 21. Tegueste. doc. 014

[6]AHDLL. Fondo Parroquial San Bartolomé Tejina. Leg7.  Disposiciones recibidas. Doc. 1. Circular folio 131.

 Comunicación del Gobierno Eclesiástico Obispado de Tenerife sede vacante D. Eduardo Fausto Mesa Hernández mediante la que se “Por la presente autorizo para que en la casa a que se refiere su atento oficio del 13 del corriente perteneciente a esa parroquia y que ha venido sirviendo para depósito de los utensilios de la Iglesia, pueda hacer en ella los reparos que crea conveniente y trasladarse a ella para habitarla sirviendo desde hoy en adelante para casa parroquial”

[7]Huberto Suarez Hdez. Libro Fiestas de San Bartolomé, año 2016.Periódico Las Canarias 28 / 8/ 1888.

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