BELENES LAGUNEROS (II)

belen vicente

Belén de Vicente González. La Laguna siglo XIX

Por Julio Torres Santos.  Nacimientos laguneros.-En Canarias, los primeros belenes comienzan a representarse a principios del s. XVIII, fruto del frecuente e intenso contacto de las islas con el exterior, especialmente con las repúblicas italianas.

En 1806, Juan Primo de la Guerra describe en su “Diario” en belén en Santa Cruz :

“Anoche he estado en la parroquia del Pilar a la hora de la función. En la capilla colateral a la derecha se halla formado el Nacimiento por un gusto algo extraordinario, porque el portal se descubre sobre una montaña a larga distancia, y todo lo restante de la capilla representa un campo en que hay pastores y cabañas y un salto de agua que corre por el medio de la campiña. Supongo que lo habrá hecho el pintor don Miguel Arroyo”.

Como ocurrió en la Península, son las iglesias, conventos y los hogares de la alta burguesía isleña los primeros en contar con belenes; y puesto que La Laguna fue residencia habitual de conquistadores, hacendados, comerciantes,… y sede de numerosas iglesias y conventos, es una de las ciudades tinerfeñas que cuenta con mayor tradición en la elaboración de belenes, denominados preferiblemente por sus habitantes “nacimientos”, en clara alusión al tema principal que evocan.

Desde entonces y hasta la actualidad, los laguneros se han afanado en construir nacimientos cada vez más elaborados, adquiriendo o confeccionado figuras para ampliarlos paulatinamente, e incluso se han adquirido belenes completos. En estas páginas queremos dejar constancia de algunos de los nacimientos más antiguos en nuestra Ciudad y de los artesanos de cuyas manos nacieron muchas de las figuras que los integran.

El belén de Lercaro: La familia Lercaro fue una de las más célebres de la república de Génova y, junto a la Justiniani, también genovesa, formó una de las principales casas de la nobleza canaria. En una de sus casas, situada en la Orotava, tenían los Lercaro este nacimiento, el cual puede admirarse durante la Navidad en su vivienda de La Laguna, hoy Museo de la Historia.

El belén fue adquirido a principios del s. XVII por Diego Lercaro Justiniani, pero habían sido realizado un siglo antes en Génova, de ahí que las figuras que lo integran representen las características artísticas y estéticas de los artesanos genoveses. Talladas en madera están confeccionadas con los materiales más ricos: sedas, telas orientales, ojos de cristal, policromías de gran calidad,… Constituye una pieza curiosa, de ingenuas figuras repartidas a lo largo de un paisaje rocoso donde se representa una doble escenificación, la Adoración de los Reyes y la Adoración de los Pastores, recordando la vestimenta de estos últimos los trajes típicos del campesino isleño.

Este nacimiento fue cedido hace unos años por la familia Lercaro de forma permanente al Museo de la Historia, con las siguientes condiciones: Primera, que el museo no cierre; Segunda, que el museo pertenezca al Cabildo; y Tercera, que el nacimiento sea expuesto.

Debido a su mal estado fue restaurado en 1995 por doña María García Morales. Su labor consistió fundamentalmente en la consolidación de las piezas, ya que casi todas las figuras estaban “picadas” y huecas por dentro, sosteniéndose sólo por la capa de pintura que las ornamenta .

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