Aquellas noches de Finados: Las ‘mariposas’ o lamparillas de aceite del los días de Todos los Santos y Fieles Difuntos

Hay tradiciones que se pierden con el tiempo pero que son el recuerdo de muchas noches de difuntos, en el que el respeto a los fallecidos era el sino de una celebración para el recuerdo y el reencuentro, tanto en casa, como en los cementerios.
Quizás una de estas tradiciones que han desaparecido en muchas casas canarias, por esas cosas de la modernidad, es el encendido de las ‘mariposas’ o lamparitas de aceite, que se compraban en las «tienda de la esquina».
Las de cajitas de mariposas hoy son parte del recuerdo de una luz tenue en la noche de Todos los Santos y Fieles Difuntos. Fabricadas de modo artesanal, se pueden seguir encontrando en «El Candado» o en super com «Alteza» y en alguna que otra ferretería.
En una noche tan especial, en la actualidad apagada por los trucos y tratos, gritos desgarradores y zombis harapientos, se colocaba la ‘mariposa’ en un recipiente con agua y aceite de cocina. Al encender la ‘mariposa’, ésta iba consumiendo el aceite y se apaga cuando llegaba al agua.
Encendidas junto a las fotografías de los difuntos era una manera respetuosa de vivir un tradicional día que hoy forma parte del recuerdo de la niñez de muchos.
