En la Galería Artizar: Ubay Murillo, un cierto dominio

Un cierto dominio será inaugurada en la Galería Artizar (C/ San Agustín 63. La Laguna) el viernes 2 de Noviembre a las 20h. y podrá ser visitada en los horarios habituales de la galería: Lunes a viernes de 10,30 a 13,30 y de 17 a 20,30 h. y Sábados de 11 a 14 h.

Ubay me habla de la vanguardia. De la búsqueda de los artistas constructivistas, cubistas, incluso los futuristas, que definen sus revoluciones particulares en el arte: la autonomía de la obra, la disolución del arte en la vida, la proclamación del artista como productor, o la crisis de la representación. Me habla del cuerpo deshumanizado y tecnificado, del retorno al hombre natural. Del desmontaje de la imagen y de la descomposición de la verdad; de las leyes de lo abstracto, que no responde a las palabras. Me habla de la propaganda que traía, encapsulada o en evidente despliegue, el arte en la época. Luego, me habla de la moda.

La moda hace algo similar, pero mejor. La moda se apropia de todo, cíclicamente, sin importar cuáles hubieran sido las intenciones originales de sus inspiraciones. También lo aplana todo, lo empaqueta como producto de nuestros sueños, universalmente compartido pero personalizado hasta el infinito. El consumidor, productor de sí mismo que desea desear, solo existe en la lógica de la moda. Como ya se dijo en los inicios del análisis de la cultura de masas y la publicidad, es coacción de innovación de signo, pulsión de sentidos aparentemente arbitraria y de misteriosa lógica cíclica. Ampliada al funcionamiento del consumo, oculta una inercia de imposibilidad de movilidad social bajo la ilusión democrática del acceso. La moda se conforma en el culto de lo efímero1: apropiándose de signos cambiantes, propone disfraces identitarios que luego ella misma destrona. Solo desde el privilegio se puede abrazar lo pasajero – lo nuevo y lo antiguo se relevan permanentemente en una oscilación de valores adscritos, desde lo auténtico hasta lo artificial, proponiendo tándems imposibles de pobreza chic, bohemia post-apocalíptica, vida urbano-natural o suntuosidad tecnológica.

1) Jean Baudrillard describe la moda como fenómeno inseparable del consumo, y a ambos como factores de inercia social en el capítulo“Función-signo y lógica de clase”de su Crítica de la economía política del signo. Siglo XXI de España Editores, S.A., Madrid, 2010.

Ubay recrea estos objetos-signo del estatus: materiales preciosos, formas apropiadas o experiencias únicas que proyectan el lujo sobrenosotros – no ya solamente sobre el que los adquiere como productos,

sino sobre todo aquél que vive en el mismo régimen donde impera su reinado –. La capacidad de vaciado y llenado de todas las cosas a nuestro alcance como receptáculos, hace que cada una de nuestras decisiones nos envuelva en la marca de nosotros mismos. El individuo se erige como sujeto psicológico, a la vez que su realidad material desaparece. Roto y descompuesto, su objetivo único es recomponerse, identificar sus traumas y sus vocaciones, y encontrarse al fin a sí mismo en su auto-realización. La máxima forma de reconstrucción que la lógica de la moda le permite es la del consumo productivo. Como en todos los programas

ideológicos, sus manifestaciones resultan autoevidentes: así la movilidad y el acceso como marcadores del privilegio o la economía de la atención funcionan como valores tangibles. En una trayectoria imparable hacia lo inmaterial, el sujeto se recompone en sus actos de consumo mientras su carne y sus huesos se vuelven etéreos.

En sus escenarios, como en los diseños de escaparates o montajes de un nuevo catálogo de muebles de temporada, el artista toma prestadas las formas y composiciones, rupturas y desgarros de varias de las vanguardias. Lo satinado, lo brillante, lo reflejante, lo dramático y voluptuoso de unas conviven con lo plano, cortado, frío y calculado de otras. Las formas, colores y líneas abstractas, mínimas o desbordantes, se desvinculan de su pasado programático para rendirse ante la evidencia de que no hay contra, revolución, alternativa ni amparo; que todo lo que fue, está ahora up for grabs. Así como en las revistas, los escenarios se convierten en un background donde el cuerpo da forma a los materiales y los objetos (las telas, los sillones, las tazas de té están hechos a su medida), pero donde este ya está ausente. Repeticiones, déja-vu, juegos de espejismos y malformaciones – apuntan a la capacidad de moldeamiento de la imagen (de ese cuerpo que falta en el cuadro): la piel, como superficie hecha de dígitos, se adapta ahora a la estructura ósea de un sistema que requiere de los cuerpos la transparencia y disponibilidad más absoluta.

A caballo entre varias disciplinas como la pintura, el collage y la instalación en las que combina diversas metodologías y soluciones visuales de un medio a otro y en diferentes soportes, Ubay Murillo (Tenerife 1978) trabaja sobre la imagen que tenemos -que proyectamos- del cuerpo contemporáneo tras la crisis económica. Además, plantea una reflexión sobre las propias disciplinas con las que trabaja.

Este enfoque se ve enriquecido con una una investigación de cómo las imágenes producidas por las vanguardias en la creación del nuevo cuerpo social y físico permearon en el imaginario del capitalismo de consumo y cómo han moldeado el cuerpo que, ahora, tenemos y también imaginamos.

Un cuerpo desmembrado, estirado, modificado hasta límites imposibles, vapuleado y utilizado como soporte para una cultura del capital y de consumo. Imágenes consumidas que plantean como el mundo utópico que imaginaron los artistas del principios del S. XX puede terminar pareciendo una distopía en nuestro presente y futuro inmediato.

Ubay Murillo trabaja con varias galerías en todo el mundo, como la Galería Artizar en España, la GE Gallery en México o la Galería Constantini en Milán. Ha realizado importantes exposiciones en Tenerife, Madrid, Santander, Milán, Bremen, Berlín, Santander o México entre otras muchas ciudades, y participa habitualente en ferias como Zona Maco (México DF), Art Verona (Verona), Artesantander (Santander) o Estampa (Madrid).

GALERÍA ARTIZAR

La Galería Artizar nace en 1989 en la ciudad de La Laguna (Tenerife) con la vocación de convertirse en un punto de encuentro para el arte y una plataforma para que los creadores insulares puedan mostrar sus trabajos y proyectarlos al exterior Desde sus comienzos la galería ha crecido con sus artistas, a los que se han ido incorporando un nutrido grupo de artistas nacionales e internacionales de reconocido prestigio, produciendo sinergias e intercambios absolutamente necesarios con los creadores insulares.

Desde hace más de un lustro el arte cubano ha cobrado una especial importancia en la galería, posicionándola como puente entre la isla caribeña y Europa con ambiciosos proyectos institucionales y galerísticos, y representando algunos de los más importantes creadores cubanos de las últimas décadas.

En los últimos años la Galería Artizar se ha convertido en una de las más importantes referencias del arte canario del S. XX y XXI, posicionando este en ferias y galerías nacionales e internacionales, y dándole la visibilidad que merece en el ámbito nacional.

C/ San Agustín 63. 38201 La Laguna. Tenerife
Tlfno: (+34) 922 265 858 | info@artizar.es

Horario:

Lunes a viernes de 10,30 a 13,30 h. y de 17 a 20,30 h.

Sábados de 11 a 14 h.

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