La gastronomía lagunera “Un Motivo más para visitarnos”: Conejo al ajillo

No sé que me pasa últimamente, creo que es la proximidad a al otoño que cuando pienso en qué cocinar me apetecen sabores de siempre, por eso lo de hacer Conejo al ajillo por ejemplo. Habrá quienes digan que tengo poca creatividad y habrá quienes digan que no sé cocinar y habrá quienes digan muchas cosas pero es que un buen plato tradicional es lo que me gusta, es con lo que disfruto, de esos de tomar pan y mojar -rebañar- y como no soy cocinero, no tengo ninguna necesidad de inventar nada,

Este conejo al ajillo es un poco más que poner aceite, ajos y conejo, es un guiso muy sencillo, lleno de sabor, que al final es lo que importa, el sabor. En casa lo hicimos, el pasado año,  porque venían invitados a comer en esta fiestas del Cristo, y el conejo al ajillo y el pan de leña lagunero nos saca del apuro.

Ingredientes:

Para 4 personas

1 conejo cortado a trozos

Harina de todo uso para rebozar el conejo

2 cabezas de ajo

1 cucharadita generosa de pimentón dulce

2 pimientitas -si te gusta picante-

1 ramita de tomillo y otra de romero

2-3 hojas de laurel

250 ml de vino blanco

4 papas

Sal

Aceite de oliva virgen extra

Agua

Manos a La Obra

Comenzamos condimentado la carne de conejo, sal y pimienta al gusto de cada uno. Luego pasamos los pedazos de carne por harina, una harina corriente.

Ponemos aceite de oliva en el caldero plano, medio dedito, aquí está el truco que no hay que pasarse, pero tampoco quedarse cortos. Y cuando se haya calentado un poco freímos el conejo que habremos pasado por harina previamente.

En una cazuela ponemos el aceite a calentar a fuego medio, que no hay prisa, y cuando éste esté caliente vamos dorando el conejo, intentando que quede bastante tostadito. Mientras, iremos pelando las papas y chascándolas -un pequeño corte y arrancar el trozo-. Una vez que el conejo está bien hecho, lo reservamos.

Una vez retirado el conejo añadimos las papas que vamos a dejar cocinar unos 7-8 minutos, dándole vueltas vigilando que no se quemen, luego añadimos los ajos, muchos. Los ajos son dos cabezas, deben estar separados y cortados por la mitad, a mi me gusta que se corte un lado de piel pero no el otro, así están como enteros, pero vamos que es lo de menos. Removemos bien y dejamos que se doren los ajos.

Después, añadimos las ramitas de tomillo, de romero, el laurel y el pimentón, removemos, y el conejo reservado. Luego, sin que se queme el pimentón, el vino blanco. Dejaremos cocinar al menos 10 minutos, o algo más, para que se evapore todo el alcohol.

Solo nos queda añadir el agua, pondremos la cantidad la suficiente hasta cubrir 2/3 el guiso de conejo al ajillo, o lo que es lo mismo cubrir con agua un poco más de la mitad. Con el fuego medio dejamos cocinar hasta que reduzca nuestra salsa, más o menos 30-45 minutos.

Y hasta aquí nuestra receta poco creativa pero rica y sabrosona a más no poder. Aviso navegantes, servir con bien de pan de leña y matalauva porque no practicar el deporte del rebañe en esta receta de conejo al ajillo está considerado pecado capital en estas fiestas laguneras.

También te podría gustar...