La Laguna Ahora por España de Fiesta en febrero: La Candelaria en Almendralejo (Badajoz, Extremadura)
Almendralejo se ilumina con las Candelas, una tradición de fuego y comunidad
Almendralejo vuelve a encender sus hogueras cada inicio de febrero para celebrar las fiestas de la Candelaria, una de las tradiciones más arraigadas y singulares de la capital de Tierra de Barros. Durante los días 1, 2 y 3 de febrero, el fuego, la devoción y la convivencia vecinal marcan el pulso de una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura.
El momento más esperado llega en la noche del 1 de febrero, cuando el repique general de campanas anuncia el encendido de la Candela Oficial. A partir de ese instante, decenas de hogueras —conocidas popularmente como candelas— arden de forma simultánea en distintos puntos de la ciudad, organizadas por barrios, asociaciones y colectivos vecinales.
Estas hogueras, preparadas durante días con madera y enseres en desuso, culminan con la quema de los “pantarujos”, muñecos simbólicos que representan lo negativo del año anterior. El ritual, heredero de antiguas prácticas de purificación, mantiene un claro significado colectivo: dejar atrás lo viejo y abrir paso a un nuevo ciclo.
Alrededor del fuego, vecinos y visitantes comparten productos tradicionales como chorizo, pestorejo o migas, acompañados de los vinos de la comarca, en una noche que convierte a Almendralejo en un gran punto de encuentro al aire libre.
La festividad continúa el 2 de febrero, día central de la Candelaria, con un marcado carácter religioso. En la parroquia de la Purificación se celebra la bendición de los niños nacidos durante el último año y una procesión en honor a la Virgen de la Candelaria, en la que las velas simbolizan protección y esperanza.
El cierre llega el 3 de febrero, coincidiendo con San Blas, una jornada de convivencia popular en la que es tradición compartir migas y despedir las fiestas en un ambiente más familiar y gastronómico.
Más allá del espectáculo visual de las llamas, las Candelas representan un elemento esencial de la identidad cultural de Almendralejo. Una celebración que combina raíces paganas y tradición cristiana, y que cada año refuerza el sentimiento de pertenencia y la vida comunitaria de la ciudad.
