IN MEMORIAM Pipo, Amigo y Romero de San Benito

Hoy le damos el último adiós a Pipo, amigo entrañable y romero fiel de San Benito Abad, Patrón de los Labradores de Tenerife. Se va una persona profundamente ligada a nuestras tradiciones, a la devoción sincera y al amor por la Vega y su gente.
Cada segundo domingo de julio, allí estabas, Pipo, junto a tu familia, cumpliendo con una de las imágenes más hermosas de nuestras fiestas: la petalada al Santo. Con manos llenas de pétalos, de amor y de fe, arrojabas rosas, retamas y trigo como ofrenda sincera a nuestro Santo más romero. No era solo un gesto, era una promesa renovada año tras año, un acto de devoción que hablaba sin palabras.
Pero también te recordaremos siempre por otro de tus grandes legados en la romería: tus arroces gigantes, hechos con cariño, generosidad y sabor inolvidable. De esas calderas comían cientos de personas, compartiendo mesa, risas y hermandad. Exquisito, decía todo el mundo, y no solo por el gusto, sino por el corazón que ponías en cada plato.
Hoy nos duele tu ausencia, pero sabemos que tu espíritu romero no se apaga. En el cielo estarás deshojando rosas, retamas y trigo de la Vega, y quizá también removiendo alguna olla, como solo tú sabías hacerlo. Y aquí nos quedamos, esperando volver a ver caer esos pétalos desde tu ventana, como señal de que sigues presente entre nosotros.
Tu recuerdo quedará para siempre unido a nuestras fiestas, a nuestras calles, a la fe compartida, a la mesa abierta y al amor por las tradiciones que nos definen.
Descansa en paz, Pipo.
Siempre vivirás en la memoria de tu gente y bajo la mirada de San Benito Abad.
