25 Aniversario «La Laguna Patrimonio Mundial»: Rincones laguneros (VI) “Puente de San Roque”. recopilación Julio Torres

Patos en el “El Barranco de la Carnicería”. Foto: Enrique Sánchez, años 20.

Tal como describen el lugar las hermanas Casalón en su Diario, las huertas de Deviller debieron ser las que están situadas en la trasera del Mercado Municipal de La Laguna, cuando éste se encontraba junto a la Plaza de Abajo o del Adelantado. En la explanada que hoy ocupa la zona de aparcamientos estuvieron situados los antiguos mataderos municipales que dieron el nombre de “El Barranco de la Carnicería”.

Las huertas de las Deviller eran atravesadas por un pequeño camino perpendicular al callejón de San Roque; al llegar al barranco, un puente de piedra de tres ojos salvaba el barranco y permitía seguir el camino hasta la ermita de San Roque.

Este puente fue testigo mudo de las romerías de niños cada 16 de agosto, así como de las largas caravanas de camellos bajando arena para las obras de la ciudad, entre las que destacan La Catedral y el Teatro Leal. También fue testigo de la primera llegada de los Reyes Magos, en enero de 1912.

Este barranco es uno de los más emblemáticos de la isla de Tenerife; en él se han desarrollado algunos de los pasajes históricos más notables de la conquista de la isla de Tenerife. Tiene su inicio o nacimiento en la cumbre del lugar de Jardina (Las Mercedes, La Laguna), en el vértice que divide los valles de Tahodio y de Jardina; en su principio es una simple zanja situada al frente de unas cuevas que están en el camino en su lado Norte y al final del mismo.

Conforme va descendiendo se va ensanchando paulatinamente, hasta unos trescientos metros de su nacimiento; a partir de este punto toma la forma de un pequeño barranquillo, y está bordeado de una frondosa vegetación predominando en ella las calas, popularmente conocidas como “orejas de burro”. En su margen del poniente existen una serie de hermosos dragos, junto a unas cuevas labradas que, hasta no hace mucho tiempo, estuvieron habitadas. A partir de este punto toma el nombre de barranco de Jardina, el cual mantiene hasta la zona denominada “Cruz del Camino”. A partir de este punto, gira ligeramente hacia el naciente y, bordeando la Sierra de Sejeita, El Bronco, Lomo Largo o Ruda y San Roque, se continúa hasta el salto de la carnicería y ostenta el nombre de Barranco de Gonzaliánez, sirviendo de desagüe natural a La Laguna. A partir de este tramo y hasta La Verdellada, se le conoce por los nombres de Barranco de la Carnicería; del Drago, de Aragúygo, siguiendo el curso descendente a partir de La Verdellada, hasta su unión con el de Valle Colinos o Araguigo, en este lugar se le denomina barranco de La Jardina. Continúa su curso para recibir un poco más abajo al de Tabares; en este punto se produce un salto por el lado sur de la montaña Guerra, y toma el nombre actual de barranco de Santos. Sigue su recorrido bordeando el barrio lagunero de La Cuesta de Arguijón y entra en el municipio de Santa Cruz de Tenerife por el barrio Becerril y Cuesta de Piedra, pasa por el de Perú, Barrio Nuevo, Barrio de la Salud,siguiendo su avance para caer en “el salto”, a la altura de la trasera del barrio Duggi.

En este lugar hay un segundo salto donde las aguas formaban una hermosa cascada de “cola de Caballo” y se ensancha considerablemente. A partir de este tramo y hasta su desembocadura era conocido a antiguamente por barranco de Añaza, y también como el Río, y su desembocadura por charco de la Chacona o Casona.

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