Juan Antonio Sanabria conquista Bilbao

El Tenor canario borda el rol de Nemorino en una inolvidable funcion de “L´Elisir D´Amore”

Angélica Burgos.- Con la mente puesta en Don Jerónimo Saavedra -un Gran Señor de la Ópera que a tantos cantantes canarios ayudó- recientemente fallecido, nos dirigimos al Auditorio de Bilbao para asistir a la consagración del tenor canario Juan Antonio Sanabria, una de la voces líricas más bonitas de nuestro país.

El Palacio Euskalduna de Bilbao, se llenó para esta función especial de “L´Elisir D´amore” del compositor Gaetano Donizetti, con un público que viajó desde otras regiones y que disfrutó mucho de las aportaciones vocales de los cantantes.

Tras su último éxito en la Temporada de Opera de Bilbao en 2019  con “Lucia di Lammermoor”, teníamos muchas ganas de escuchar al tenor grancanario en un rol que se adapta perfectamente a su voz.

Sanabria entusiasmó desde  que pisó en bicicleta el escenario, mostrando un fiato extraordinario en la cavatina “Quanto é bella, quanto é cara”, adornada con una cadenza al alcance de unos pocos. Inconmensurable en los dúos con la soprano Helena Orcoyen -una Adina de muchos quilates- el cantante de Gran Canaria estuvo muy convincente en su faceta de actor cómico, mostrando un Nemorino muy elaborado, que hizo las delicias del público asistente que casi llegó a llenar el inmenso auditorio bilbaíno.

En el segundo acto, su fraseo se impuso en todo momento junto a una musicalidad y elegancia en el canto pocas veces antes vista. En su interpretación de la romanza “Una furtiva lacrima”, el artista canario             -apoyado en una excelente técnica- rozó la perfección, brindando una exhibición de canto legato enriquecido con unas coloraturas de ensueño y unas notas agudas tan bellamente ejecutadas que fueron todo un deleite para los oídos.

Sanabria también brilló a gran altura en el resto de intervenciones junto al bajo David Menéndez, muy convincente en el rol de Dulcamara, ofreciendo una Lección Magistral de Belcanto que entusiasmó a los asistentes, como quedó reflejado cuando salió a saludar al finalizar la representación.

Pese a la inmensidad de el gigantesco Palacio Euskalduna, con capacidad para casi 2.200 espectadores, la voz de Juan Antonio Sanabria, una de las  más bellas voces de tenor ligero del panorama internacional, triunfó en Bilbao fruto de una técnica prodigiosa, de una gran elegancia y de un exquisito gusto a la hora de cantar. Desde estas páginas, expresamos nuestro deseo de verlo pronto desempeñando roles importantes en Tenerife o Gran Canaria, en teatros  más idóneos para disfrutar de la inmensas cualidades de su arte canoro.

Visto lo visto anoche en Bilbao y tras el triunfo incontestable del tenor lagunero Celso Albelo en Bilbao en 2012 interpretando el mismo papel, podríamos afirmar que el aria “Una furtiva lacrima” debió escribirla Donizetti pensando en Canarias. Para atestiguarlo, el legado de el mejor Nemorino del siglo XX: el Maestro Alfredo Kraus.

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