25 Aniversario «La Laguna Patrimonio Mundial»: El Ateneo de La Laguna en los albores del siglo XX (y XI). Por Julio Torres

La Laguna siempre tuvo necesidad de un teatro, como patentizan los ímprobos esfuerzos de las sociedades culturales y recreativas por representar obras teatrales. Una exigencia que palió, en un principio, con sustitutos ocasionales y aficionados (excepcionalmente con compañías de paso por la Ciudad) y siempre en locales pequeños e inapropiados. En realidad, esta situación, lejos de paliar sus carencias, las hizo más evidentes y sangrantes. La élite cultural carecía de teatro don deleitarse con los diversos géneros que éste puede ofrecer; los autores laguneros carecían de espacio para estrenar sus obras.
Aunque el Teatro Viana fue una especie de oasis en el desierto, pronto se quedó pequeño y, aunque desde hacía ya tiempo la prensa de la época comentaba las limitaciones del recinto, será en 1900 cuando encontremos referencia a la necesidad de un auténtico teatro:
“(…) En esta Ciudad se carecía y carece de un lugar apropiado, construido ad hoc para este objeto; y aunque muchas veces se ha pensado en construir un edificio (…) la realidad sólo acredita falta de pesetas para la empresa, y más que todo, de utilidad al capital empleado.
A pesar de lo dicho, la ciudad cuenta con un local de propiedad particular, que se llama Teatro Viana, cuando no gallera (…). Su capacidad para un u otro es bastante a las necesidades de la población y como su decorado de teatro es regularcito, por demás está decir que cuando funciona de gallera es soberbio (…)”.
Siglo XX. 23 de noviembre de 1900, nº 19.
Tenemos, pues, una burguesía ascendente que busca ansiosamente su ámbito, espacio y elementos de expresión en un contexto socioeconómico que le es favorable. También un magma de efervescencia cultural, en general, y teatral, en particular, que será el núcleo matriz de quienes abogan por un auténtico teatro, por una infraestructura teatral en consonancia con la relevancia de la Ciudad y acorde a sus intereses culturales. Un espacio, un teatro, en definitiva, digno, que realce la importancia de La Laguna, capaz de albergar las representaciones de grandes compañías y sin las limitaciones de espacio y de ornamento del Teatro Viana. La respuesta vendrá de la mano del Teatro Leal.
