25 Aniversario «La Laguna Patrimonio Mundial»: El Ateneo de La Laguna en los albores del siglo XX (X). Por Julio Torres

El Teatro Viana

En realidad, desde el primer tercio del siglo XIX, surgen proyectos para dotar a La Laguna de una infraestructura acorde a sus intereses e inquietudes teatrales. Según Martínez Viera (1968), el primer teatro de la ciudad se construye hacia 1838 en los salones del convento de Santo Domingo. Poco sabemos sobre el mismo, únicamente que su capacidad era de 260 asientos y que albergó sesiones teatrales entre 1838 y 1839 .

En 1850, el Ayuntamiento lagunero decide construir un teatro para la Ciudad, “reconocida la utilidad y necesidad que tiene de él esta población”, encargando el proyecto al arquitecto Manuel de Oraá y creando una Junta de teatro integrada por la Corporación y algunos vecinos. Aunque las obras comienzan rápidamente, con un presupuesto inicial de cien mil reales, pronto se paralizan, quedando construido el frente, el salón que servirá de descanso y las escaleras, tal y como consta en la comunicación del Ayuntamiento al Gobierno Civil en marzo de 1851.

A partir de este momento, diversos grupos de vecinos plantean la necesidad de contar con un teatro, ofreciendo diversas alternativas: acondicionar la segunda planta del nuevo mercado en construcción (1858), crear una sociedad anónima por acciones (1880), acondicionar la Alhóndiga (1880) o, “sencillamente”, construir un teatro (1885), iniciativa ésta promovida por la sección dramática de la sociedad “El Porvenir” que, como todas las demás, no tendrá éxito. Así, por ejemplo, Olivera (1969:139) relata el fracaso de la primera de estas iniciativas:

“De donde menos lo esperaba yo salió la plausible moción, en el último ayuntamiento celebrado, de que se realizase la obra del salón de sesiones, que hace tiempo se había quedado en proyecto y de cuya falta, yo pecador, tuve la mayor culpa, pues alucinado el año en que fue Alcalde D. José de Ossuna y tenientes D. Juan de Castilla y D. Ramón de Castro, toda gente mía, influí en cuanto pude para que, con preferencia al salón de sesiones, se emprendiese la de la escalera del salón de la recova, para bailes y teatro provisionales (…); pero me llevé un chasco, pues, aunque algo se hizo, es lo cierto que en el día, ni tenemos salón de baile y teatro, ni sala de ayuntamiento que sea decente (…)”.

No será hasta el 21 de octubre1894 cuando, por iniciativa privada, La Laguna cuente con un teatro, que se inaugurará con el nombre de “Teatro Viana”.

En realidad no consiste en una nueva edificación, sino en acondicionar un lugar, situado en la lagunera calle de Juan de Vera y conocido como “Circo” o “Gallera”, dadas las actividades para las que era utilizado. Su propietario, Francisco Padilla y Morales, simplemente reformó el local para diversificar la oferta, pues siguió ofreciendo luchadas y peleas de gallos. A pesar de los cambios, la prensa lagunera, aunque acogió positivamente esta iniciativa, siguió insistiendo de vez en cuando en las limitaciones de espacio y de ornamento del nuevo teatro.

Unos austeros muros cercaban el recinto, ocultando su visón exterior. Se trataba de un local de planta poligonal, en uno de cuyos lados se acopló el escenario y el resto de los palcos; en el centro se pusieron las butacas, que eran retiradas con ocasión de las luchadas o peleas de gallos. Tenía una claraboya octogonal y acristalada, rematada por un capulín o linterna calada. No consta que para su reconversión en teatro se realizaran grandes modificaciones, aunque se le añadió una decoración más acorde con su nueva función, realizad por el pintor Ubaldo Bordonava.

Una vez que tiene conocimiento de esta iniciativa, el Ayuntamiento comienza a plantearse la posibilidad de respaldar económicamente al Teatro Viana. Entre las medidas adoptadas estuvo la de adquirir un palco, “ya para utilizarlo la Corporación, ya para proporcionar a las autoridades que nos honran con su estancia en verano, cierta comodidad en los varios espectáculos que allí tendrán lugar” , así como la concesión de una subvención que quedaría anulada si el edifico cambiaba su actividad o se reduciría si durante un año no se celebraban espectáculos teatrales.

El Teatro Viana se inauguró con una velada musical a cargo de la filarmónica “La Fe”, complementada con la lectura de poemas de Antonio Zerolo y Patricio Perera Álvarez, a la que asistió la más alta representación de la Ciudad, encabezada por el Alcalde, Lucas Vega y Padrón, y de su élite cultural.

 

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