LA ORQUESTA DEL TITANIC Y LA SANIDAD CANARIA

Carlos García. Médico. 
Intersindical Canaria

 

 

En Abril de 1912 se produjo el hundimiento del Titanic con el fallecimiento de miles de pasajeros.

La sanidad canaria atraviesa por momentos de crisis nunca antes conocidos en su trayectoria reciente, de treinta años atrás, coincidiendo, casi todos, en responsabilizar a la gestión política de este fracaso.

Muchos son los frentes abiertos que ahora inciden en temas sanitarios y que se agolpan sin poder ser resueltos por la Consejería ni por la Dirección del Servicio Canario de Salud: listas de espera inasumibles que provocan graves distorsiones sociales y humanas, problemas en la cirugía cardiológica infantil, que, aún sin resolver definitivamente, se afanan en seguir con propuestas y pretensiones de buena voluntad, jubilaciones forzosas de centenares de médicos y sanitarios que inciden en una mayor precariedad asistencial, que, además,  parecen ser ilegales, por lo que los jueces ya empiezan a frenar estando a la espera de un  pronunciamiento final judicial  solicitándose una revocación y que, en todo caso, provocarán elevadas sumas indemnizatorias que se pagarán con el dinero público que saldrán de los escasos presupuestos que ellos mismos, nuestros gobernantes, denuncian por insuficientes,  descabezamiento de jefaturas de servicios médicos, que quedan dirigidos por nuevos facultativos nombrados a dedo, por decretos o resoluciones de los gerentes vulnerando  la normativa para la provisión de plazas públicas por concurso y con libre concurrencia , servicios de urgencias colapsados, como siempre, y quirófanos cerrados, incluso de nueva construcción que jamás han sido utilizados.

 

Son muchas las voces que se levantan y denuncian lo anterior: los Presidentes de los Colegios Médicos de las Palmas y de Tenerife  ya han expresado que se pierde el saber y la pericia con estas nuevas aplicaciones de jubilaciones tras la promulgación de la Ley General de Presupuestos, con una merma en los servicios médicos, más acentuado en las islas menores. El Diputado del Común insiste en que es insufrible para el ciudadano soportar estas listas de espera tan abultadas. La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública denuncia, ante la Fiscalía,  el problema de las listas de espera por un posible delito contra la salud pública.
Y si todo esto ocurre, me pregunto en que beneficia al ciudadano  la Ley General de Presupuestos, porque desde su aplicación no ha traído sino más problemas, en el ámbito laboral y en servicio a los ciudadanos,  generando más denuncias en el ámbito judicial. Incluso, en un alarde de injusticia, la misma ley no se aplica equitativamente ni es igual para todos, ya que existen grupos laborales, sanitarios públicos con plazas docentes, a los que no se les ha jubilado como a los otros produciendo una desigualdad que demuestra ser injusta.

Ante este panorama nuestros políticos gobernantes  se expresan y actúan con un cinismo que ya es institucionalizado. El consejero González Ortiz manifiesta que seguir con los recortes solo nos llevará a más retroceso, paro y miseria. Y el Gobierno, ya sea estatal como autonómico, no hace más que recortar por lo que se vemos. La consejera Brígida Mendoza refiere que no hay que judicializar la sanidad: ¿y que han hecho con las jubilaciones forzosas sino favorecer que los trabajadores acudan a los juzgados en defensa de sus derechos? Y luego se descuelga diciendo que el aumento de las listas de espera se debe al aumento de la esperanza de vida y al avance de la medicina,  cuando hace poco lo achacaban a la llegada masiva de inmigrantes a las islas  que aumentaba el número de población. O expresando que hay que dejar que entren médicos nuevos al mundo laboral cuando desde el 2007 no ha salido ni una sola plaza a concurso en sanidad haciendo que decenas de especialistas abandonen las islas por no encontrar empleo. ¡Que se jubilen ellos, los políticos sempiternos que siguen en sus poltronas, muchos ya sobrepasando los 70 años de edad, para dejar paso a nuevas generaciones¡  Porque no dan una a derechas. El TSJC acaba de anular una Jefatura de Servicio de Traumatología en el Materno Infantil,  restituyendo al anterior Jefe, que había depuesto Brígida Mendoza en su condición de Gerente del referido Hospital en 2010.

En el hundimiento del Titanic la orquesta del barco tocó en la cubierta mientras se producía el naufragio para seguir aparentando que nada pasaba y evitar el pánico. Nuestra sanidad se hunde y muchos seguimos tocando, como la orquesta del Titanic, y le robo el titular a un colega que me sugirió la idea, para minimizar los efectos que se producen; o también porque seguimos haciendo lo que nos apasiona hasta el último instante, aunque seamos concientes de lo que está sucediendo a nuestro alrededor, en nuestra sanidad, aparentando que todo funciona con normalidad cuando no es así. A pesar de saber que ninguno de aquellos músicos sobrevivió al hundimiento.

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