EL PSOE Y LA SANIDAD CANARIA
Por Carlos García. Médico.
Intersindical Canaria
Parece que el PSOE está padeciendo el síndrome de Estocolmo en su relación con Coalición Canaria en el pacto del Gobierno de Canarias. No se entiende la postura y el análisis de la situación que hace el representante de sanidad en el parlamento autónomo sobre lo que pasa en la sanidad pública de esta comunidad, porque argumenta y justifica, en la precariedad en la que está inmersa, los mismos datos y razones que su socio de gobierno. No existe diferencia alguna entre planteamientos de unos y otros, de la supuesta izquierda y de una derecha nacionalista y así les va a los socialistas. Por eso mismo se entiende la debacle, no solo nacional sino regional, existente entre sus filas, que favorece la pérdida de votos y de la pérdida de credibilidad entre los ciudadanos que no diferencian ya entre opciones tan dispares como pueden ser las de un partido como el PSOE y CC.
En un artículo periodístico y en la televisión autonómica hemos visto la opinión de lo que se supone el criterio de los socialistas canarios. Hemos oído decir que la calidad asistencial no se ha resentido tras los recortes y que se mantiene igual que hace unos cinco años atrás. Entonces, los retrasos en las listas de espera, insostenibles en ciertos casos, tan denunciados por los pacientes, por las asociaciones ciudadanas, plataformas, Diputado del Común y tantos otros, ¿son un espejismo o es que los políticos gobernantes están ciegos y mudos? Y el aumento porcentual asumido por la propia consejería en estas esperas sanitarias ¿es otro hecho falso? ¿Como se puede olvidar lo prometido en los programas electorales de los socialistas, en relación con la sanidad pública, para interpretar ahora otra visión que en nada se aproxima a lo que decían en la oposición? Deberían recuperar la memoria y recordar el texto firmado en el pacto de gobierno concerniente a los asuntos sanitarios para darse cuenta de lo alejado de aquellas pretensiones que exigieron al llegar al poder y que hoy, tras muy poco tiempo transcurrido han dejado de lado.
¿Que ha quedado de aquello de mejorar las infraestructuras de los Centros de Atención Especializada, de finalizar la red hospitalaria de Canarias, además de la conclusión de los hospitales comarcales y su puesta en funcionamiento, de elaborar un Plan de Urgencias que potencie los servicios de urgencias extrahospitalarios, de tomar las medidas necesarias para limitar los tiempos de espera tanto para ser valorados por el especialista como para los estudios complementarios solicitados, con tiempo de espera de 30 días, no debiendo superar los 90 días, y en Atención Primaria mejorar los recursos humanos, técnicos y de gestión que permita que los pacientes puedan consultar a su médico de familia en el plazo que deberá ser normalmente de 24 horas, no superando las 48 horas?
Nos recuerda el portavoz del PSOE en el parlamento en asuntos sanitarios, por lo que consideramos como la línea de pensamiento del partido, que las condiciones socioeconómicas que vivimos obligan a disyuntivas como la de jubilar forzosamente a una serie de profesionales sanitarios. Y mi pregunta es ¿por que siempre deciden los políticos para el resto de los ciudadanos lo que no se aplican para ellos mismos? ¿Por que ellos sí que pueden mantenerse en sus puestos sin edades límites? Y es que confunde con su exposición. No se trata de no jubilar a los 65 años de edad, que muchos podríamos compartir, sino de respetar a aquellos trabajadores que poseían legalmente una prórroga para hacerlo a los 70 años, concedida por la propia Administración Pública del Gobierno de Canarias y no aplicar una ley con carácter retroactivo porque es anticonstitucional. De eso se trata, de aplicar la ley, motivo por lo que se ha denunciado ante la justicia esta irregularidad, recordando que el propio Consejo Consultivo de Canarias le advirtió al Gobierno de tal situación, lo que demuestra esta improvisación jurídica a la espera de probables y cuantiosas indemnizaciones económicas.
No se puede utilizar la demagogia argumentando contra los que tienen su vida resuelta, su profesión construida, sus despachos privados viento en popa, según expresa, ya que no es de recibo si lo comparásemos con los grandes privilegios y emolumentos que disfrutan los políticos, que en una ley electoral perniciosa, prostituyen los deseos ciudadanos y cercenan la posibilidad real democrática de estos. Y, encima, proponer hipócritamente, contratos a jóvenes profesionales, con un futuro que labrarse, cuando lo cierto es que la precariedad laboral, la eventualidad y contratos basuras es lo único que ofertan desde hace muchos años, sin ofertas de empleos públicos que se encuentran paralizadas desde 2007 y que obligan a estos mismos jóvenes a emigrar y buscarse un futuro fuera de nuestra fronteras.
Comparto la idea, esta vez sí, de que para aplicar justamente una ley, debe ser igual para todos y evitar discriminaciones y diferencias entre unos y otros, en referencia a las plazas asistenciales de los profesores vinculados. Y aquí se verá o no la ecuanimidad de esta controvertida Ley General de Presupuestos de Canarias.
Y el futuro dará razones a unos o a otros. Veremos a la Justicia manifestarse en relación a las demandas interpuestas, veremos la pérdida de calidad sanitaria en las prestaciones ofertadas a los pacientes, veremos el colapso de servicios médicos y quirúrgicos, las pérdidas de plazas de sanitarios, las precariedades laborales y, en definitiva, una disminución de nuestros derechos sociales a la salud y el bienestar. Por mucho que digan contrariamente los políticos que nos gobiernan. Tiempo al tiempo.
