La mala ubicación de los «kioskos» en el entorno de la plaza y torre de la Concepción

ASOCIACIÓN EN DEFENSA DE SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA, inscrita con el  nº 6.322 del Registro de Asociaciones de Canarias

Algunos con intereses inconfesables se olvidan de que un ventorrillo es un puesto que se monta en las fiestas, para despachar comidas tradicionales y bebidas, acompañados por la música de las parrandas.

Nada tienen que ver con los «kioskos» que se han venido montando, desde hace pocos años, expediendo básicamente alcohol para disfrutarlo con música salsera o elegida por el consumidor mediante bluetooth. De ahí, que dadas las reiteradas peticiones de los vecinos, por fin este año hayan sido trasladados fuera del casco histórico.

El alcalde sabe la responsabilidad que tiene ante los vecinos, y que en la plaza de la Concepción y aledaños se vulneraba la Ley Canaria que prohíbe la música al aire libre en zona urbana residencial.

Queremos recordar a los desmemoriados que el carnaval en la avenida de Anaga sucumbió a la ley, por lo que era necesario en La Laguna trasladar «La KiosKada» a otro lado y sacarla del centro sin esperar a un enfrentamiento judicial.

Los precedentes en este sentido son demoledores. En los distintos procedimientos judiciales, los ayuntamientos han sido siempre los únicos responsables, siendo sus víctimas los vecinos.

Hay antecedentes de procesos judiciales contra los kioscos de este tipo en el Carnaval de Las Palmas, cuando la Sala Tercera del Tribunal Supremo desoyó los argumentos del Ayuntamiento y concluyó que el derecho al descanso y la intimidad están por encima de otros intereses. Y en el de Santa Cruz, fue el letrado Felipe Campos, como abogado de las comunidades de vecinos de la zona, quien en su día presentó recurso contra la celebración del Carnaval en el centro de Santa Cruz por, según sus propias palabras, ante el TSJC, porque «aquí se incumple la Ley Canaria de Espectáculos Públicos y Actividades Clasificadas», añadiendo que: «Incumplir la ley y superar las mediciones, como está probado, suponen delitos penados».

Los vecinos del entorno de la plaza y torre de la Concepción no se han opuesto a la Noche en Blanco, a las celebraciones del Día de Canarias, a las fiestas navideñas… y a tantas como fienes de semana tiene el año. Los laguneros y laguneras conocen perfectamente que todos los fines de semana en la base de la torre de la Concepción aparece algún acto con megafonía.

Tampoco molestaba un ventorrillo que montaba la gente de la parroquia de la Concepción a la hora de la romería. Allí no faltaban las garbanzas, los tollos, el conejo en salmorejo y las papas arrugadas, regadas con un buen vino del norte. La espera para incorporarse a la romería era un jolgorio con voces como las de Dacio Ferrera, José Manuel Ramos, Manolo Mena y tantos otros que pasaron por el ventorrillo que se montaba junto a la puerta del templo matriz. Recuerden que en nuestras islas,el ventorrillo es un lugar donde entonamos de forma colectiva algunos de nuestros cantos; o bien nos mandamos un buen cacho de carne en adobo para acompañar al tinto de la tierra.

Para los canarios, el ventorrillo es una «tienda ambulante hecha con cañas y sábanas», como reza la copla de Amaro Lefranc:

Una sábana, unas cañas,
carne de cerdo, buen vino,
pan, aceite y un brasero:
¡Ya está en planta el ventorrillo!.

Y la parranda tiene su lugar por excelencia en esos ventorrillos. Las coplas así lo pregonan:

Esta es la parranda que va pa’ la fiesta,
en mi vida he visto parranda como ésta.

¿Cómo se pueden confundir los kioskos de carnaval con un ventorrillo canario, que fue lo que se autorizó en 2008, cuando comenzó el baile de magos en la Concepción, tal y como se publicó en «La Opinión» (1 de julio)?:

«Como novedades, Julia Dorta -concejala de fiestas- destacó el traslado de los juegos tradicionales al entorno de la plaza de La Concepción, así como la celebración de las carretas, que el año pasado reunió a 84 participantes y cuyo número esperan superar en esta ocasión. También habrá decoración relativa a las fiestas, además de mesas y sillas en la zona de la plaza del Adelantado y la Catedral, con la presencia de kioscos para la carne y las garbanzas típicas de la gastronomía canaria».

Como en todo, siempre aparece alguien que se toma la libertad de convertir la idea en un punto para sus intereses. Aparecen los grandes equipos músicales con los últimos adelantos técnicos, los mojitos a un euro, la música la elige el consumidor por bluetooth, y las copas se sirven a discrepción sin mirar edad. Ahora vienen «las pasadas» de vueltas de los niñatos que te mean y te cagan en la puerta. Atraídos por «la salsa» también llegan los sin-camisa a la quedada hecha por whatsapp. Trás éstos, después de incediar algun contenedor, llega la policía con cascos y porras… Las Siervas de María, acojonadas, piden protección y los vecinos ¡a quedarse en casa y a aguantar y a joderse!… Todo para que los del kiosco de mojitos hagan el agosto.

Y contra estas pasadas de vueltas estamos encontra los vecinos… ¿De acuerdo?

También te podría gustar...