Ya vienen los carnavales: Historia del Carnaval en Tenerife (V). Por Julio Torres

Con los años-esto es, con la obra llevada a cabo a través de los más de 100 años- el Orfeón “La Paz” pertenece tanto a la ciudad como a la Isla. Y esto es muy trascendente, porque ya no se trata de un nombre, si no de una Institución.
Al fin –y sin que esta afirmación nos lleve ningún género de chauvinismo- la existencia de la Isla esta amasada con el barro materno de La Laguna.
Y esto, repito, es acuciante no por lo que haya sido, sino por lo que ella gravita en la conciencia de ser y en la voluntad de permanecer. No es el caso de labrador que siembra de una vez para siempre su campo, sino que ha de permanecer invariablemente ligado a este afán toda la vida. No el caso del labriego que planta un árbol para luego descansar a su sombra. Es, bien lejos de esto, la parábola de unos hombres que poco a poco, van poblando el bosque.
El Orfeón es una parcela del frondoso bosque de la historia de la ciudad. Algo tan poderoso como una tradición.
Y vale la pena preguntarse que significa exactamente eso de la tradición.
Pues bien sin pretensiones de agotar la respuesta, la tradición es sin ir más lejos la fecha que hoy se conmemora ¿Qué se celebra en el marco de este Viernes de Carnaval?
Yo, aunque sin necesidad expresa, lo voy a decir, Se celebran más de 100 años de vida de anhelos de afanes de ilusiones y también -¿Por qué no?- de decepciones. Así es la vida y así el fluir de la vida.
¿Y quienes celebran esta fecha?
Por ley natural, no todos los que de una u otra manera en ella están presentes. Muchos han muerto. A otros los han dispersado por los cuatro puntos cardinales, es el soplo de los acontecimientos. Otros, en fin, pertenecen ya al mundo de la nostalgia evocativa.
Pero todos absolutamente todos, están inmersos en esta fecha en La Laguna y en aquellos Carnavales del Orfeón y el Leal, casi 100 de la mano en la historia de nuestro Carnaval a recuperar.
