Ya es tiempo de la Vieja Cuaresmera no es una Vieja cualquiera
En la Iglesia el período de penitencia recibió el nombre de Cuaresma. Este tiempo es motivo de representación antropomórfica. Así la Cuaresma se solía imaginar como una mujer alta y delgada (ya lo refleja el dicho: «Ser más largo que la Cuaresma»). A partir del siglo XVII es una vieja con siete escuálidas piernas, una por cada semana. Cada una de estas siete piernas le iba siendo cortada cada siete días y al final del período cuaresmal se quemaba el cuerpo. «Vamos a quemar a la vieja, la pícara pelleja» suelen cantar todavía los chiquillos, sin saber realmente el porqué, por algunos pueblos tanto de Castilla y León como de Castilla-La Mancha. La imagen lleva pañuelo en la cabeza, cesto bajo el brazo por el que asoman chorizos y bacalao y siete piernas saliendo por debajo de la larga falda. Se trata de la Vieja Cuaresmera y en cada domingo de Cuaresma pierde una pierna. El lugar más famoso para observar esta tradición es la localidad cordobesa de Puente Genil.
Desde este jueves posterior al Miércoles de Ceniza, y anterior al primer Viernes de Cuaresma, comezamos con la recetas de los siete menús, una para cada viernes de cuaresma, cuando la receta lleve garbanzos, pescado salado u otros ingredientes que sea necesario poner de remojo la receta la publicaremos los miércoles. El Menú estará compuesto de primer y segundo plato y postre.
Ya en Semana Santa tendremos recetas especiales para el Jueves y Viernes Santo, así como para los Domingos de Ramos y Resurrección.

