Veremundo Morales, histórico docente y Miembro de Honor de la Económica da nombre a una calle del municipio
Foto: Pepe Torres
Nacido en Icod y vecino de La Laguna desde hace más de medio siglo, fue docente en La Palma y en Taco y director durante dos décadas de la Escuela Preparatoria del Seminario Diocesano
Don Veremundo Morales Cruz, histórico docente, exdirector de la Escuela Preparatoria del Seminario Diocesano y Miembro de Honor de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, dará nombre desde hoy a una calle del municipio, en cumplimiento de un acuerdo unánime del pleno municipal “por su compromiso con la educación y formación de tantas generaciones de ciudadanos, su impecable trabajo como Conservador de la Económica y por el compromiso social, afabilidad y honradez con que siempre se ha conducido en su vida”.
Dicha vía, situada en un lateral del Parque Municipal de Las Chumberas, será rotulada esta mañana en un acto protocolario presidido por el alcalde de la ciudad, Fernando Clavijo, y con presencia del propio homenajeado, así como de sus familiares y amigos y de otros miembros de la Corporación municipal. Esta distinción fue propuesta al propio alcalde por la Económica y el Obispado de Tenerife.
Trayectoria
Don Veremundo Morales Cruz nació en 1915 en Icod de los Vinos. Sus primeras letras las conoció entre los años 1921 y 1929 en colegios particulares y públicos. En el transcurrir de los años 1929 y 1932 estudió en la ciudad de La Laguna, como alumno libre, el Bachillerato Elemental y Superior, y luego la carrera de Magisterio.
Estudió en su casa la preparación para el ingreso por oposición en el Cuerpo Nacional de Magisterio, de acuerdo con el plan profesional implantado por el Ministerio de Educación y Ciencia del Gobierno de la 2ª República en 1931.
Realizada la oposición, obtuvo plaza desarrollando su actividad docente en la villa de Mazo (La Palma) durante más de 19 años. Su estancia en este pueblo palmero se caracterizó por una actividad digna del mayor encomio, por su dedicación, cariño hacia los jóvenes, honestidad y vocación acreditada. Compaginando su actividad como maestro en la escuela pública y dada la carencia de centros adecuados fundó, junto con su esposa, una academia de preparación de Bachillerato y Magisterio en los primeros años de la década de los pasados 40.
Por su prestigio personal le asignaron la tarea de regir el Ayuntamiento de la villa, permaneciendo como Alcalde durante dos años, hasta que renuncia voluntariamente a este cargo al haberle sido concedido traslado, a petición propia, a La Laguna.
La labor desarrollada por D. Veremundo Molares Cruz, como formador de los jóvenes en el municipio palmero y su meritorio trabajo al frente de la Corporación Municipal, fue reconocida con el acuerdo unánime de ser honrado con el título de “Hijo Adoptivo de la villa de Mazo”, a la cual ha permanecido vinculado durante toda su ya larga vida.
Una vez trasladado a La Laguna, don Veremundo queda aquí ya afincado de manera definitiva, hasta la fecha, hace ya más de medio siglo. Inicialmente, y durante dos cursos, ejerce el magisterio en el Grupo Escolar de Taco, para posteriormente, llamado por el Obispado de Tenerife, pasar a dirigir durante 20 años la Escuela Preparatoria del Seminario Diocesano, donde permaneció hasta su jubilación en 1981.
En nuestra ciudad, comenzó igualmente una fructífera relación con una de nuestras instituciones más señeras, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, en la que ingresó en 1975 como miembro de número. Fue su proponente el recordado don Ruperto Pozuelo e informado su ingreso por el aquel entonces Censor, el distinguido y culto profesor de la Universidad de La Laguna don Juan Régulo, quien formaliza su informe en los términos más elogiosos.
Durante muchos años, don Veremundo Morales forma parte de la Junta de Gobierno de la Económica, en la que durante un largo periodo desempeña el cargo de Conservador. Lleva a cabo esta labor con dedicación diaria y su habitual sentido de la responsabilidad, mereciendo mencionarse la confección realizada con minucioso detalle y gran paciencia del inventario de los variados objetos que forman el patrimonio mueble de esta Real Sociedad.
Durante sus muchos años de trabajo en esta institución, Don Veremundo Morales se ha distinguido por su bondadoso carácter, su permanente predisposición a desempeñar las tareas encomendadas, siendo apreciado de manera muy especial por sus compañeros, lo que le hizo acreedor, primero, de su nombramiento como Miembro de Mérito y, más tarde, como Miembro de Honor.
Distinción
En base a todos estos méritos, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, con la adhesión del Obispado de Tenerife, se ha dirigió en su momento al alcalde Fernando Clavijo, proponiéndole la apertura de un expediente de Honores y Distinciones a favor de don Veremundo Morales, “por su vinculación a la ciudad a lo largo de su dilatada vida y particularmente por su labor formativa de la entonces juventud lagunera (…), constituyendo un ejemplo de bonhomía y de compromiso social”, según reza textualmente dicha propuesta.
El propio alcalde se dirigió por carta el pasado 10 de enero de 2014 a don Veremundo, pidiéndole que acepte llevar al Pleno municipal dicho acuerdo, “haciendo de este modo oficial el enorme cariño que le tiene la ciudad de San Cristóbal de La Laguna y cuantos lo han conocido”, al tiempo que le muestra “admiración y respecto por su labor, que nos sirve de ejemplo a todos los que nos dedicamos a la gestión pública”, recoge dicha misiva.
Días después, el pasado 20 de enero, don Veremundo responde señalando que supone para él, en sus propias palabras, “una gran alegría que tanto el Excelentísimo Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna como las dos instituciones mencionadas me consideren merecedor de algún reconocimiento”, añadiendo que se siente “muy vinculado a esta ciudad, donde vivo desde hace ya más de cincuenta años”, señala textualmente.
Posteriormente, en febrero, el expediente de honores y distinciones para rotular una calle del municipio con su nombre fue aprobado por unanimidad del Pleno municipal.

