UPYD en La Laguna lamenta el abandono de los solares de la Vega Lagunera por parte del Ayuntamiento

Las altas temperaturas que estamos soportando en estos días hacen que el riesgo de incendio en esta zona aumente considerablemente
El Consejo Local de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en La Laguna considera que el Ayuntamiento ha dejado en total abandono los solares de una zona especialmente sensible a los incendios como es la Vega Lagunera.
Como cada año las altas temperaturas del verano aumentan el riesgo de incendios en nuestros campos y montes, y como cada año hay que recordarle al Ayuntamiento de La Laguna su responsabilidad a la hora de velar porque los solares del municipio se encuentren en condiciones, con el fin de impedir que acaben siendo pasto para las llamas. Si bien esta responsabilidad es de los particulares, no es menos cierto que es el Ayuntamiento el que debe obligarles a cumplir, toda vez que no hacerlo pone en serio peligro la hacienda e incluso la integridad de los vecinos de las urbanizaciones en que estos solares se encuentran ubicados.
“Los incendios se apagan en invierno”. Así dice el dicho popular, y es cierto como la vida misma. Para evitar acordarnos de Santa Bárbara sólo cuando truena, en tareas tan sensibles conviene extremar al máximo la prevención y ésta no consiste sólo en la limpieza. La mano del hombre, trabajando responsablemente en nuestros campos y montes, es uno de los principales cortafuegos para los devastadores incendios que amenazan ecosistemas tan valiosos como los que pueblan nuestras islas. Pero ni el Gobierno de Canarias, ni los Cabildos, ni los Ayuntamientos, parecen entenderlo, centrándose desaforadamente en la acción recaudatoria y reguladora, condenando a nuestras medianías, huertas y campos al más absoluto de los abandonos.
Antonio de la Guardia, coordinador del Consejo Local de La Laguna considera “imprescindible para protegernos de los incendios, legislar y actuar inequívocamente desde todas las instituciones públicas canarias potenciando la prevención para que nuestros campos y montes no acaben siendo pasto de las llamas”.
