UN PACTO NECESARIO, UNA UNIVERSIDAD COMPROMETIDA
Fernando Clavijo Batlle
Secretario General de Coalición Canaria en Tenerife
El pasado miércoles supuso un hito para la historia de La Laguna, de Tenerife y del Archipiélago, puesto que se daba a conocer una iniciativa, liderada por la Universidad de La Laguna y su rector, Eduardo Doménech, que va a servir para trazar los caminos que nos llevan, siempre juntos, a avanzar a pesar de la coyuntura actual.
Me refiero a la presentación pública del Pacto por Tenerife para Canarias en el que hemos estado presentes los tres partidos políticos con representación regional, CC, PP y PSOE, con la intención, como explicaba el rector en su intervención, de promover un debate intelectual y un continuo contraste de ideas que favorezcan el bien común, contextualizado, en principio, en la isla de Tenerife pero con una clara vocación de extenderse al resto del Archipiélago.
Siempre he manifestado que si queremos resultados distintos, no podemos ni debemos hacer siempre las mismas cosas. A la fuerza debe haber un despertar de conciencias, una constatación de que pertenecemos a una sociedad que nos trasciende y para la que, especialmente los políticos, debemos trabajar, anteponiendo el bien común a cualquier otra cosa.
Así han hecho nuestros antepasados, aquellos que nos precedieron y que afrontaron crisis y cambios de modelo más duros, incluso, que el actual. Ellos tampoco estaban preparados para asumir situaciones nuevas y desfavorables, pero sabían algo que, tal vez, por el camino, hemos ido olvidando: que sin colaboración no se puede sobrevivir.
En nuestra historia reciente hay miles de ejemplos de que juntos somos más fuertes. Así se han levantado nuestros pueblos y barrios, sin ir más lejos, en La Laguna. Así se sobrevivió a los rigores de la guerra y la posguerra. La solidaridad y la generosidad han sido siempre pilares importantes en los que hemos sostenido nuestra existencia. Y ahora debemos apoyarnos en ellos.
Tal vez porque los representantes políticos que nos hemos unido para colaborar en este proyecto somos alcaldes, nos ha sido más fácil entender cuál es el alcance de la situación y a dónde no podemos dejar que llegue.
Y gracias a la Universidad de La Laguna, que juega hoy más que nunca un papel aglutinador, de liderazgo indiscutible, y que no es en absoluto ajena a lo que sucede en su entorno, hemos podido poner en marcha un foro del que, estoy seguro, van a salir ideas más que interesantes que nos van a ayudar a mejorar, a anticiparnos, a empezar a construir un futuro mejor.
Todo ello con la garantía de que economistas, juristas y científicos sociales, cuyo trabajo, habitualmente, no se conoce ni es visible, se ponen a trabajar con y para la sociedad tinerfeña, en las posibles soluciones a nuestros problemas desde tres grandes áreas: La mejora de la economía, la educación y la formación a lo largo de la vida y el bienestar social.
Si todos nos sumamos a la búsqueda de soluciones; si, en lugar de darnos la espalda, establecemos un diálogo fluido, en el que se establezcan cuáles son nuestros principales problemas como sociedad y cómo abordarlos; si cada uno en su ámbito se compromete a poner en práctica las conclusiones que salgan de este diálogo abierto y enriquecedor, habremos ganado mucho.
Por eso es justo dar las gracias y la enhorabuena al rector y su equipo; a la Universidad de La Laguna, en suma, que ha dado sobradas muestras de ser una institución cercana, consciente de los problemas de los ciudadanos y preocupada por la mejora de la sociedad que la acoge.
