Tradición y Sabor navideño con el Mercado de La Laguna: Divinos y navideños roscos de vino

A la hora de escribir de panes prefiero ser comedido en la apología. ¿A santo de qué voy a poner en cada pan que publico que está buenísimo, o que es excelente? Eso se le supone, ¿no? Porque si no, no iría aquí. Bien, pues hoy no puedo contenerme y ando por ahí como celebrando un gol. Estos roscos de vino están de muerte. Excelsos. Superlativos. Y siento que mi misión en esta tierra es difundir maravillas como esta. Por favor, no es por hablar, hazme caso, pruébalos y llora.

Ingredientes:

475 g harina de repostería El Amasadero
75 g semillas de sésamo ecológico El Amasadero
90 g azúcar glas ecológico
190 g manteca de cerdo
2 g canela de Ceilán en polvo El Amasadero
4 g anís verde ecológico (matalahúga) El Amasadero
160 g vino dulce moscatel malagueño

Manos a la obra con la elaboración paso a paso

Con el horno precalentado a 150 grados, extiende la harina sobre una bandeja forrada con papel de hornear. Métela a media altura y déjala media hora para que se tueste ligeramente. A los 15 minutos puedes darle unas vueltas con una espátula para que el tostado sea homogéneo.

Mientras se tuesta la harina, por las semillas de sésamo en una sartén y tuéstalas también hasta que oscurezcan ligeramente. No te pases con el tiempo, cinco minutos bastan dándole vueltas constantemente para que no se quemen.

En un bol, incorpora la manteca a temperatura ambiente, el azúcar glas, la canela y el anís verde. Vete removiendo e incorpora poco a poco la harina, tamizada, y el sésamo cuando hayan enfriado. Completa con el vino dulce y amasa brevemente hasta conseguir una masa homogénea.

Mete esa masa en la nevera unos 45 minutos para que coja consistencia. Después, con un rodillo, estira sobre la mesa enharinada hasta dejar una capa de masa de un dedo de grosor, unos dos centímetros.

Con el corta pastas haz círculos y vete colocándolos en una bandeja con papel de hornear (te vale el mismo papel que empleaste para tostar la harina). Cuando la bandeja esté completa, coge el descorazonador de manzanas o el cilindro que vayas a emplear para ello, y hazles uno a uno el agujero a los roscos. Es más cómodo hacerlo en este momento que sobre la encimera.

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