Sobre el (polémico) cartel de las Fiestas del Cristo de La Laguna 2019. Por: Saray Herrera

Por si alguien aún no lo sabe, Felipe Hodgson firma el cartel de las Fiestas del Cristo de este año, siendo innumerables las críticas que ha recibido en las redes sociales. La que más gracia me ha hecho es la que lo compara con el Ecce Homo de Borja.
Como nadie es profeta en su tierra, podemos buscar el nombre de este artista en Internet y, tras algo de pericia, pues la primera búsqueda solo arroja ítems relativos al cartel del que hablo, podemos saber que su estilo pictórico puede ser figurativo, abstracto o impresionista, y que investiga nuevas técnicas para crear relieves sobre el lienzo.
Así pues, podríamos estar ante una probable obra de arte, quizá de incalculable valor con el transcurrir del tiempo. Dejando a un lado gustos artísticos o que estamos hablando en probabilidades o tiempo verbal condicional, lo que sí es una REALIDAD y HOY es que es un cartel inútil, pánfilo, inservible… o cualquier otro adjetivo que se nos ocurra para describirlo como incapaz de cumplir su función.
Me explico. Los carteles, tal y como los conocemos hoy, tienen su inicio a mediados del siglo XIX, fruto de las necesidades publicitaras generadas por el auge de las ciudades, la vida en la calle y el rápido crecimiento económico. En su génesis, tres conceptos clave: difundir información, que ésta llegara lo más rápido posible a una gran cantidad de gente y que lo hiciera de manera económica.
El cartel de las Fiestas del Cristo de este año no dice nada sobre las fiestas, no llama la atención, no te paras ante él para leerlo o ver de lo que se trata; por lo tanto no difunde información ni llega a gran cantidad de gente de manera rápida.
Los defensores de este cartel me dicen que debería haber escuchado la explicación que de él hizo su autor en la presentación. Yo creo que si un cartel debe ser explicado, ya no es un cartel, pues no llega a todo el mundo o ¿es que el cartel debe ir acompañado de un “bocadillo” o texto explicativo como si fuera un cómic?
Esta reflexión me recuerda a un chiste que me contaba mi abuela. Resulta que Franco (sí, al principio no sabía quién era) fue a una exposición –en el chiste era de Picasso-, por supuesto acompañado de un experto que, en cada momento, le explicaba lo que estaba viendo y cual debía ser su acertado comentario. En un momento dado, el experto sugirió al dictador que comentase:
-La cara, los gestos
Pero como Franco ya estaba un pelín sordo, entendió:
-¡Qué carajo es esto!
Pues… eso. A pesar de ser creyente, algo parecido pensé al ver el cartel del señor Hodgson.
Porque, además, el cartel anunciador de las Fiestas del Cristo siempre ha tenido una gran relevancia. Rodríguez Mesa, hablando de las Fiestas del Cristo de La Laguna a través del tiempo (2002) relata como “fueron consolidándose los carteles anunciadores. Es más, se les concedía tal importancia, que cuando en 1922 se retrasaron, la Gaceta de Tenerife publicó que: “la litografía del señor Romero comunica no poderlos hacer por falta de tiempo”- Así que “los comisionados se las ingenian para colocar unos más pequeños en cafés, escaparates de comercios, tranvías, hoteles, etc.”
En conclusión, un cartel es un material gráfico, cuya función es lanzar un mensaje al espectador con el propósito de que éste lo capte, lo recuerde y actúe en forma concordante a lo sugerido por el propio cartel. Sí, debería explicarme el señor Hodgson qué mensaje quiere transmitir, pero de lo que estoy segura es de que la gente no lo capta, que no sabe que es una fiesta y que por lo tanto no actuará en consecuencia (para empezar, no asistirá). Quizá lo recuerde, pero no por bello.
No hace falta ser graduada en Bellas Artes para afirmar que el cartel de las Fiestas del Cristo 2019 no es un cartel porque no transmite ni difunde información y no llega a una gran cantidad de gente.
Sobre la tercera condición para que un cartel sea eficaz, o sea “hacerlo de manera económica”, carezco de información. Pero sí expreso un deseo: que lo cuelgue en su casa (si es en el baño, como se cuenta que hizo Napoleón con la Gioconda…allá él) quién lo encargó, pero si se pagó con dinero público, que se devuelva (el ORIGINAL o el dinero).
