SIGUEN LAS MENTIRAS POLITICAS EN LA SANIDAD

Carlos García. 
Médico. 
Intersindical Canaria

 

 

Causa indignación conocer y constatar como nuestros gobernantes políticos mienten una y otra vez en asuntos relacionados con la salud de los ciudadanos.  Hemos llegado  a una situación de descaro e impunidad en los sistemas de gobierno y en la gestión de lo público que sorprende no genere conflictos sociales y denuncias judiciales en demanda de indemnizaciones y culpabilidad, por negligencias o prevaricaciones de los responsables que dirigen nuestras vidas,  nunca mejor dicho, y nuestra salud.

En referencia al asunto del cierre de la Unidad de Cirugía Cardiaca Infantil, último episodio en este desmantelamiento real y sin tapujos de la sanidad pública que han dispuesto los gobiernos, asistimos, especialmente los profesionales sanitarios, a un burdo montaje con el que pretenden justificar lo injustificable y, sobre todo, con argumentaciones peregrinas que se caen por su inconsistencia.
Decir, desde el principio, que tales argumentaciones, proviniendo de quienes las realizan, poco nos sorprenden. Porque escuchar a la Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, o a la Directora General del Servicio Canario de Salud o a la Directora del Área de Salud de Gran Canaria, que con sus perfiles de mediocridad en gestionar y dirigir la sanidad de todos ya conocemos por estas tierras,  causa rechazo entre los sanitarios que llevamos decenas de años realizando labores asistenciales y manteniendo alto el pabellón de nuestros centros y hospitales, a pesar de los pesares y resistiéndonos a estas fórmulas de gestión que padecemos en el archipiélago hace mucho, mucho tiempo, y siempre en las manos de los mismos responsables políticos.

 

 

Sostener como argumento del cierre de una unidad quirúrgica la poca actividad asistencial, que disminuye la destreza y habilidad de los cirujanos que no llegan a adquirir la experiencia necesaria para dar calidad en sus prestaciones, al no realizar un número de intervenciones al año, se desmonta recordando a estas lumbreras directivas del gobierno que somos muchos cirujanos los que estamos en estas condiciones de precariedad asistencial desde hace largo tiempo. Porque no operamos con la debida asiduidad para mantener nuestras destrezas por los cierres de quirófanos, porque las listas de espera quirúrgicas  no funcionan, porque los pacientes se derivan a las clínicas privadas y en los hospitales no tenemos pacientes ni podemos realizar nuestras labores de cirujanos. Les pongo un ejemplo personal. Soy cirujano ortopédico y comparto, en este momento, el trabajo asistencial con otros siete compañeros especialistas en el HUC. Nos han ido rebajando los días de quirófanos y disponemos, para ocho cirujanos, dos quirófanos semanales, por lo que nos toca cada quince días intervenir nuestros pacientes  a cada uno de nosotros ya que nos rotamos los turnos. En este caso ¿nuestra habilidad quirúrgica no se resiente, es suficiente operar cada quince días en nuestra cirugía, también compleja de prótesis y recambios  articulares, o de cirugías artroscópicas o de extirpación de tumores óseos? Que me compare la Directora de Área con un piloto que no tiene suficientes horas de vuelo es una temeridad pues debe enterarse de lo que verdaderamente sucede en la sanidad que dice dirigir. Hay que salir del bunker donde viven y conocer los hechos reales que nos afectan.

Estas decisiones políticas claro que se toman y deciden en los despachos y no en relación y consonancia con lo que opinan los verdaderos responsables sanitarios: LOS MËDICOS, que somos los que verdaderamente conocemos y aplicamos nuestros conocimientos en la materia y no los directores o consejeros políticos y, por desgracia, somos los menos consultados y no se tienen en cuenta nuestros criterios. Y decir que la Junta Técnico Asistencial del Materno Infantil avala la decisión, es jugar a un doble juego. ¿Saben nuestros responsables políticos que en el HUC, la misma Junta Técnico Asistencial, asesora de la Dirección del centro, no es convocada hace cinco años por la Gerencia y Dirección Médica? ¿A que jugamos señores políticos?

Hagan caso a figuras tan señeras en la sanidad como al Dr. Brito o al Dr. Suárez, en este tema específico cardiológico  y en general a los profesionales sanitarios, que seguro tendrán mejor visión en la aplicación de una medicina pública de calidad que ustedes, que solo tienen una visión economicista y de recortes y que les importa más que la atención que por derecho tienen los ciudadanos, y así mejorará la asistencia en materia de salud.

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