Se cumplen 60 años de la presencia de S.A.R. don Juan Carlos de Borbón en la Romería de San Benito Abad de La Laguna Tenerife

La casa de San Agustín desde la que vio don Juan Carlos la romería era la del abuelo de nuestro apreciado amigo -visita de casa- Juan Luis Ruiz-Benítez de Lugo, que todo sea dicho de paso, nos ha ayudado bastante en esta investigación (Foto: Archivo familiar Juan Luis Ruíz Benitez de Lugo).

Como de “todos” es conocido, las Fiestas y Romería de San Benito Abad se celebraban en junio, antes de que las inclemencias del tiempo las trasladaran al julio actual… Pero, previa a tal mutación, ocurrió una efemérides que, hoy, parece cobrar más relevancia.

Según recoge la prensa, en la mañana del sábado 21 de junio de 1958, víspera de la Romería Regional de San Benito Abad, arribaron al Puerto de Santa Cruz los “minadores “ de la Armada Española “Marte”, “Vulcano” y “Neptuno”. Formaba parte de la promoción de guardias marinas, don Juan Carlos de Borbón.

La prensa se hizo eco de tal acontecimiento con términos tales como:

“Dichas unidades conducen a bordo una promoción de guardias marinas en número de doscientos, entre los que figura S.A.R. el príncipe don Juan Carlos de Borbón”.

Sabemos por fuentes de contrastado prestigio que don Juan Carlos presenció el paso de la Romería desde las ventanas de don Juan Ruiz Benítez de Lugo, en la lagunera calle de San Agustín, esquina a la calle del Agua.

S.A.R. el principe don Juan Carlos de Borbón a su salida de la iglesia de la Concepción de La Laguna, tras recibir la medalla de la Ilustre y Noble Esclavitud de San Juan Evangelista y visitar a San Benito. Le acompañan el recordado y querido obispo de San Crisóbal de La Laguna el Dr. D. Domingo Peréz Cáceres; entre el público muchas caras conocidas, como Ricardo Tejera, abanderado perpetuo del Orfeón La Paz o Luis Marrero, además de otros activos miembros de la comisión de las fiestas de San Benito de aquel año de 1958. La Laguna 22 de junio de 1958 (Foto: Archivo familiar Juan Luis Ruíz Benitez de Lugo).

El Día, sábado 21 de junio de 1958

A través de los mismos medios también supimos que “se prepararon diversos agasajos en honor de los jóvenes marinos”. Además de “una fiesta en las terrazas del Casino Principal [como llamaba la prensa chicharrera al Casino de Santa Cruz]

“Se trasladaron a la vecina ciudad, donde presenciaron el brillante cortejo de la Romería de San Benito, participando de la alegría y vistosidad de aquella fiesta y siendo objeto de generales simpatías”.

La Prensa se limitó a sacar estas fotos a la casa desde donde don Juan Carlos presenciaba la Romería. El pasado año decíamos: «es posible que esos carretes contengan alguna foto del ilustre invitado en la ventana»; la investigación nos ha dado estos frutos que hoy presentamos.

En un artículo recientemente publicado por Alfonso Soriano y Benítez de Lugo, con motivo del 175 aniversario del Casino de Santa Cruz, nos narra la visita de don Juan Carlos a La Laguna y su presencia en la romería.

Según relata Alfonso Soriano: «Días antes, unos amigos me avisaron desde Madrid que la Secretaría del Conde de Barcelona les había advertido del riesgo de que el joven príncipe -entonces de 20 años- se encontrara desamparado durante su estancia en nuestra isla, dado el desafecto oficial de entonces».

Y continúa narrando ese episodio histórico que ya el pasado año comenzamos a contarles en La Laguna Ahora, añadiendo Soriano, «así como a mis 21 años, con mi licenciatura en Derecho recién obtenida, acepté hacer de anfitrión de don Juan Carlos. Por entonces estaba haciendo el servicio militar como sargento en el campamento de las Milicias Universitarias en Los Rodeos, por lo que sólo podía atenderle el sábado día 21 por la tarde y el domingo día 22 y que ya me encargaría de encontrar a quienes pudieran hacerlo en días sucesivos, ya que todavía permaneció en Tenerife los días 23 y 24 de junio».

Así fue el recibimiento según relato de Alfonso Soriano y Benítez de Lugo. «Avisé a un grupo de amigos y compañeros de Milicias -algunos de ellos viven para recordarlo- y quedamos citados aquel sábado por la tarde en el hall del Casino, entonces próximo al lugar del puerto en que estaba atracado el minador Marte. Allí acudió puntual a la hora convenida Don Juan Carlos acompañado de varios guardiamarinas, todos ellos de uniforme, como también lo estábamos los milicianos que le esperábamos representándonos a nosotros mismos. Después de ser recibido por estos amigos de milicias y de algún coctel organizado por ellos mismos.» Los guardiamarinas y los milicianos nos retiramos aquellos a su buque y nosotros a nuestras casas, ya que no nos estaba permitido permanecer a partir de una determinada hora en la calle y quedamos para acompañar al príncipe al día siguiente, domingo 22 de junio, a la romería de San Benito Abad en La Laguna».

Don Juan Carlos bailando con la Romera Mayor, Mari Carmen Laynez Cerdeña. (Foto: Archivo familiar de Fernando Laynez Cerdeña).

La casa de San Agustín desde la que vio la romería era la del abuelo de nuestro apreciado amigo -visita de casa- Juan Luis Ruiz-Benítez de Lugo, que todo sea dicho de paso, nos ha ayudado bastante en esta investigación. Y continúa el Sr. Soriano Benítez de Lugo: «En La Laguna informé de la visita a mi tío Juan Ruiz y Benítez de Lugo, en cuya casa de San Agustín, mi familia solía presenciar el paso de la romería, que con su tradicional amabilidad organizó un almuerzo en su casa, al propio tiempo que se movilizaba invitando a diversas personas de La Laguna, que mantenían viva la fidelidad a la Corona representada por Don Juan de Borbón, conde de Barcelona, entonces en el exilio, entre los que recuerdo a los viejos monárquicos, Don Emilio Gutiérrez de Salamanca, el coronel Don José Zamorano Lomelino, el general Don Salvador Iglesias Domínguez, Don Femando de Torres Edwards, etc…»

El abuelo del amigo Juan Luis, Don Juan Ruiz y Benítez de Lugo tuvo el acierto de imprimir una relación de las principales personas que asistieron al almuerzo y hasta el menú que se sirvió (“con vinos de Tenerife: Malvasía viejísimo y Malvasía especial”), así como de guardar varias fotos que conserva en la actualidad su hija María del Carmen.

Con su magnífica pluma, Alfonso Soriano nos narra el acontecimiento: «Entre los invitados “un total de 118 personas, distribuidas entre siete salones, que Los Huaracheros, vestidos de magos, amenizaban con sus canciones”. Además de los compañeros del príncipe y de los milicianos que les acompañábamos, estaba el comandante de la flotilla, Don Manuel Alderegina Amor; el comandante del minador Marte, Don Manuel Castañeda Barca; el comandante ayudante de S.A.R., Don Álvaro Fontanals Barón; el vicealmirante, comandante general de la Zona Marítima de Canarias, Don Pascual Cervera y Cervera; el comandante de Marina de Tenerife, Don Ginés Sanz y García de Paredes; y otras autoridades, que si bien oficialmente permanecieron al margen, no tuvieron inconveniente en aceptar una invitación privada, como el general Don Lorenzo Machado y Méndez-Fernández de Lugo; el obispo de la diócesis, Don Domingo Pérez Cáceres; el gobernador civil, Don Santiago Galindo Herrero y diversas amistades y familiares, así como un nutrido grupo de jovencitas ataviadas con los trajes típicos del país».

Añadiendo que: «Desde una de las ventanas de la casa presenció Don Juan Carlos la romería». Sabemos que San Benito fue parado ante la casa y la banda interpretó la Marcha Real. Relata el Sr, Soriano, «el apuro que pasó cuando el director de la banda de música accedió a la petición de Don Juan García Pérez y tocó la Marcha Real frente la ventana en que se encontraba, en posición de firme. No de paraba decirnos: “¡Me están poniendo en un compromiso!”. Después de almorzar, recorrimos las calles de La Laguna, llegamos hasta la ermita de San Benito, sin que nadie reparara que entre aquellos jóvenes estaba el futuro Rey de España».

El pasado años decíamos.: «Sabemos por fuentes de contrastado prestigio que don Juan Carlos presenció el paso de la Romería desde las ventanas de la casa Ruiz Benítez de Lugo, en la lagunera calle de San Agustín, esquina a la calle del Agua».

Hoy también sabemos que, finalizada la romería, y acompañado, entre otros, por Alfonso Soriano Benítez de Lugo, sus hermanas y la, por entonces, Romera Mayor, Mari Carmen Laynez Cerdeña, además de su corte de honor formada por las señoritas Julieta Laynez Cerdeña, Josefina de Ponte y Cullen, Mency Tabares Miranda, María Lecuona Ribot y Lolita Beautell González,…pasearon hasta la ermita de San Benito, conociendo aquellas fiestas de ventorrillos de sabanas y cañas, y que decir de las grandes parrandas. Además de  pasar  por el baile del teatro Leal.

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