Lo Divino.- Sin duda alguna, el villancico más entrañable y popular para todos los canarios, a pesar de que cuenta sólo con unos sesenta años de existencia, es el compuesto por Fermín Cedrés Hernández -natural de Tegueste y no de La Laguna, como se suele afirmar- y que Los Sabandeños han interpretado magistralmente. La letra de este villancico, que nació con fines benéficos -instituciones como el Hospital de Niños requerían urgente financiación- pertenece a varias figuras de nuestra poesía, comenzando por Ramón Gil Roldán. Él escribió la estrofa que empieza “Anuncia nuestro cantar..”. A continuación tomó el testigo el cantante de ópera Nestor de la Torre, que incorpora la parte que nos habla de los clarines, las tamboras y el timbal. Ya en la segunda parte entra Santiago Beyró, con los versos “Madre del alma/cesen tus penas”.
Rondalla y coro del Orfeón La Paz de La Laguna en la actuación del encendido del árbol de la Navidad de 1963.
Pero fue Fermín Cedrés quien plasmó sobre el pentagrama las notas que incorporan el sonido del triángulo, el acompasado toque del bombo y el trino de los pájaros.
Durante el proceso de composición Diego Crosa, el recocido poeta y dibujante, creó unos versos que finalmente fueron omitidos, por razones que desconocemos: “Baña el sol con tintes de oro/ el azul del firmamento/ perlas derrama la aurora/ nace la flor en su centro”.
Una sobre el mismo mar
Compuesto por el conejero, desde hace tiempo enraizado en La Laguna, Benito Cabrera, en 1994, este villancico posee todas las características y peculiaridades para competir con Lo Divino, al menos ésta es la tendencia del sentir popular. Su autor nos confesó en un a entrevista (Nº 0) que lo compuso buscando aquellos elementos que definen la canariedad, huyendo de todo tipo de folclorismo mal entendido que menosprecia nuestro rico acerbo cultural.
Lo Divino.-Sin duda alguna, el villancico más entrañable y popular para todos los canarios, a pesar de que cuenta sólo con unos sesenta años de existencia, es el compuesto por Fermín Cedrés Hernández -natural de Tegueste y no de La Laguna, como se suele afirmar- y que Los Sabandeños han interpretado magistralmente. La letra de este villancico, que nació con fines benéficos -instituciones como el Hospital de Niños requerían urgente financiación- pertenece a varias figuras de nuestra poesía, comenzando por Ramón Gil Roldán. Él escribió la estrofa que empieza “Anuncia nuestro cantar..”. A continuación tomó el testigo el cantante de ópera Nestor de la Torre, que incorpora la parte que nos habla de los clarines, las tamboras y el timbal. Ya en la segunda parte entra Santiago Beyró, con los versos “Madre del alma/cesen tus penas”.
Pero fue Fermín Cedrés quien plasmó sobre el pentagrama las notas que incorporan el sonido del triángulo, el acompasado toque del bombo y el trino de los pájaros.
Durante el proceso de composición Diego Crosa, el recocido poeta y dibujante, creó unos versos que finalmente fueron omitidos, por razones que desconocemos: “Baña el sol con tintes de oro/ el azul del firmamento/ perlas derrama la aurora/ nace la flor en su centro”.

