Recital de Celso Albelo en el Teatro Leal

El pasado sábado el Teatro Leal vivió una velada lírica inolvidable, que evocó aquellas antológicas de la época dorada del teatro. El responsable, Celso Albelo que, acompañado al piano por Juan Francisco Parra, desgranó un variado programa integrado por canciones canarias, argentinas y una selección de arias de ópera y zarzuela, con el que el tenor mostró su buen dominio del registro medio y la gran belleza tímbrica de sus agudos.
Entregado desde el primero momento, el púbico vibró especialmente con las arias de ópera y de zarzuela; entre ellas, Di quella pira (el aria de Il Trovatore, de Verdi, que el tenor no interpretara desde sus primeros tiempos en el Orfeón La Paz, como contó entre bromas) o Canto a la espada, aria de El Huesped del Sevillano con la que finalizó el concierto, entre inacabables aplausos de un público que gustó tanto de sus delicadísimos pianissimo o de su excelente fiato, como de sus potentes agudos al finalizar algunos temas.
Siempre cómplice con su público, el tenor lagunero bromeó también acerca del maestro Parra, un “lagurión” al que aprecia especialmente y al que agradeció su colaboración para hacer posible este recital en el Teatro Leal. El profesor del Conservatorio Superior de Música de Canarias y Pianista Repertorista del Festival de Ópera Alfredo Kraus de Las Palmas no dudó en acompañar a Albelo en un recital que se hizo realidad gracias a la buena disposición y mejor hacer de ambos y a las rápidas gestiones del alcalde, Luis Yeary Gutiérrez, y del concejal de fiestas, Badel Albelo.
El tenor lagunero hizo gala de su voz, potente y melódica, con un vibrante timbre, para rendir homenaje “a mi ciudad, a la que amo”… y el teatro supo corresponderle.
Desde estas páginas, nuestro agradecimiento a Celso Albelo y a Juan Francisco Parra, por hacernos disfrutar de la música con su maestría; también a Luis Yeary Gutiérrez y Badel Albelo, por traer a La Laguna un pedacito de arte… de cultura incomparable.
